Fernando GonzalezLa semana pasada agitó el fantasma de la inflación. Ayer, en su tercera incursión por las universidades argentinas, Hugo Moyano, prefirió meterle presión al Gobierno hablando de inseguridad. Y cualquier peronista con pase libre en la Casa Rosada sabe perfectamente que esos son dos de los temas que no se mencionan en el planeta K.
Y hablando de Suiza, ayer aprovecharon los industriales y los gremialistas presentes en el encuentro de la OIT para avanzar en las intrigas con las que buscan moverle el piso a Moyano. Cada vez se agiganta más la versión sobre el ascenso de Gerardo Martínez como su posible reemplazante (ver págs. 2 y 3).
Una buena prueba de hasta dónde piensa Cristina llevar el ataque contra Moyano lo dará la conformación de las listas de candidatos. Si los gremialistas que le responden (incluyendo a su hijo Facundo) son raleados de la apuesta electoral oficialista, sólo habrá que sentarse a ver una nueva batalla interna que desgarre las vísceras de un kirchnerismo que quiere mostrar su cabeza como un trofeo.


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