La inflación devora los sueldos en Misiones

La inflación devora los sueldos en Misiones
POSADAS. En este último mes nuestra provincia tiene aumentos que castigan los bolsillos de los trabajadores misioneros. Para colmo, las subas más alarmantes se dan en do elementos básicos que es consumido por todas las clases sociales, todos los días del año: la yerba mate y el pan.

Si uno, por necesidad, tuviese que privarse de un vino caro o de una carne de primera calidad, de mala gana lo haría, pero a fin de cuentas buscaría alternativas. Sin embargo la inflación en nuestra provincia ataca a dos productos que no tienen alternativas y que se consumen durante todo el año ante todos los climas.

Desde el colono del interior hasta el funcionario, todos tomamos mate, y habituándonos a la época del año, también tereré. En las casas y en las oficinas: yerba para mate y tereré. Es nuestra costumbre y también nuestra cultura. Lo peor es que la yerba mate es como la energía, la aradoja misionera: nosotros la producimos y nosotros somos quien pagamos más caro. La energía que afecta al Río en nuestras narices, y la yerba que nace de nuestra tierra gracias al trabajo de nuestros colonos.

¿Y qué decir del pan? Es lo básico en la pirámide alimenticia. Para el desayuno, según el gusto, para el almuerzo también. Y en las mesas de todas las clases sociales. El detalle es que no todas las clases sociales pueden pagarlo, y los trabajadores son los que sufren las consecuencias.

Sin alternativas, quienes no pueden pagar directamente dejan de consumirlo, y es por eso que en Misiones bajó el consumo de panificados. El kilo de pan está entre $16 y $20. El presidente del Centro de Industriales Panaderos, Sergio Valdéz dijo “la gente compra por valor y no por kilo. O sea, compran por 15 pesos, sea un kilo como 3/4 cuartos”.

Este hecho tiene que ver con una sola realidad: lo que queda en el bolsillo de los que llegan justos a fin de mes, que son en Misiones, la mayoría (y ni hablar de los que no tienen siquiera esa posibilidad).

Por otro lado, en el último mes, la yerba se encareció al menos un 50% en las góndolas: pasó de $20 el kilo a más de $ 30, y hasta a casi $ 40. En general, de una forma “encubierta”.

Sucede que, ante fuertes aumentos en la materia prima y el freno oficial a los precios, las yerbateras lanzaron este año gran cantidad de envases nuevos, con leves innovaciones, mucho más caros. Al inicio esos paquetes convivieron con los normales. Pero ahora, tras las elecciones, terminaron por desplazarlos. “Nuevo envase sin capas plásticas”, se lee ahora en algunos paquetes.

“Casi todas las marcas cambiaron paquetes para aumentar, y ahora muchas sólo están en el envase de 500 gramos, que sale más caro”, agregó Sandra González, de Adecua.

Agrava la situación que en Misiones no hay medición de inflación, porque el Instituto Provincial de Estadísticas de Misiones no difunde los datos de inflación ni los de la canasta de subsistencia. Es así como, en nuestra Provincia, de tierra fértil y “sin mal”, la mayoría de las personas no pueden acceder a lo indispensable en cualquier alacena: “el pan nuestro de cada día” y “la infusión nacional”.

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