Ropa usada, alguna nueva, calzado y hasta bijouterie o maquillaje se pueden intercambiar o comprar por unos pocos pesos.
Esta iniciativa surgió tras la formación de un grupo en Facebook, "Venta de Ropa usada como nueva" y "El Trueque Justo", según aseguraron a El Ancasti algunas de las participantes de estas ferias móviles que se instalan en las plazas.
Por lo general, los puestos de intercambio de ropa se instalan los sábados y los domingos, tanto en la Plaza "Virgen del Valle" sobre la calle Ayacucho, como en la Plaza El Maestro, y siempre en horario de la tarde.
"Acá la gente viene con su mochila con ropa y comienza a cambiarla. Trabajamos con la ropa en especial porque ahora comprarla es darse un lujo", admitió Romina Aldeco, una de las jóvenes mujeres que se instaló ayer en la Plaza El Maestro para ofrecer blusas, pantalones de gabardina y zapatos en muy buen estado.
Quien no quiere hacer un trueque, puede optar por comprar algunas prendas, que al estilo de las ferias americanas, se ofrecen por pocos pesos: $20 una remera, $100 un abrigo, $40 un buzo de algodón y así. "¿Por qué hago esto? Para sacar alguna plata para mí y para mi familia, porque no tengo trabajo. Me pago algunas cosas, no muchas.
Y me compro ropa, que ahora está muy cara", admite una joven estudiante de la universidad que ofrecía, incluso, sus propias pinturas de uñas ($5 el pote) y maquillaje de vistosos colores "ideal para salir a bailar", según promocionó.
PARA MIRAR
Los grupos de Facebook son de fácil acceso, y allí se puede ver algo de la ropa y los productos que ofrecen las mujeres que están en los puestos todos los fines de semana.
El amargo recuerdo del estallido
La peor crisis social y económica en el país, ocurrida en 2001 pero que se acentuó en 2002, obligó a muchas personas a recurrir al intercambio directo, al trueque, para conseguir algunos bienes. Con los sueldos congelados, el poder adquisitivo planchado y sin muchas alternativas, la gente comenzó a organizar sus propios "clubes de trueque" en los barrios de la periferia de la Capital provincial. Fueron muy conocidos los que funcionaban en Valle Viejo, por ejemplo, o el que se instaló en el Polideportivo de las Mil Viviendas. En todos los casos, la gente trataba de suplir la falta de dinero, la desocupación y su necesidad concreta, intercambiando artículos o servicios. Igual que ahora.
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