La inflación ya se comió más del 30% de la competitividad lograda por la devaluación

La inflación ya se comió más del 30% de la competitividad lograda por la devaluación

Desde la industria reclaman al Gobierno que suba el dólar y baje las tasas de interés.

Con el dólar mayorista merodeando los $14, y la inflación interanual del orden del 44,4% según el IPC de la Ciudad de Buenos Aires, la competitividad para las industrias está complicada. No son pocos los que, como Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat, reclaman que el dólar suba y bajen las tasas de interés. 

 

De hecho, el mensaje llegó fuerte al Banco Central que este jueves intervino fuerte y levantó el dólar mayorista 12 centavos, interrumpiendo un proceso de baja que se extendió por siete semanas.

La palabra mágica que nadie quiere pronunciar es devaluación. Con los actuales niveles de inflación es imposible pensar en esa salida, para recuperar la industria. Por eso, el problema de la apreciación del peso no es de fácil solución.

“La salida del cepo fue muy satisfactoria desde la perspectiva financiera, pero la inflación se le fue de las manos al Gobierno y lo reconocen”, opinó en diálogo con LPO el economista Mariano de Miguel, director del Instituto de Economía Aplicada (Insecap) de la UCES. Al comparar la evolución de los precios internos con el del dólar, es decir el tipo de cambio real, lo que se observa es una caída desde un pico de 1,31 en diciembre al 1,13 en mayo (con base dic-2001 = 1). Es decir que más de un tercio de la competitividad ganada mediante la devaluación se perdió por la inflación en los meses restantes.

La pérdida de un tercio de la competitividad ganada con la devaluación, explica porqué las importaciones ganan terreno. El cierre de Puma es un ejemplo de ese impacto.

Por eso es que, aun casi sin cambios en las posiciones arancelarias y las licencias no automáticas, las importaciones van ganando terreno en el mercado local y las cámaras empresarias se quejan de la caída en las ventas y con la imposibilidad de competir con las importaciones brasileñas y asiáticas. El cierre de Puma es un ejemplo de ese proceso.

Mientras las importaciones en el primer cuatrimestre acumularon una suba del 9%, las exportaciones de origen industrial cayeron un 17%. Y la actividad industrial también se muestra poco auspiciosa. En conjunto cayó 2,3%, pero si descontamos el alentador desempeño del sector de las oleaginosas, la caída trepa al 4,7% entre enero y abril, según datos de la Unión Industrial Argentina (UIA).

El impacto de las importaciones

La Confederación General Empresaria (CGERA) hizo un relevamiento sobre la situación sectorial pyme y destacó que respecto de las importaciones "la rama más afectada son los textiles con una suba del 22,5% (comparando el primero cuatrimestre de 2016 y el de 2015), luego las industrias ópticas registraron un aumento del 20%, y por parte del rubro del calzado hubo un aumento del 15%. Por otra parte, el sector del cuero especificó un aumento de importaciones en comparación al mismo trimestre del 2015 del 8%, los herrajes un 12%, las Tintas Gráficas un 12% y los insumos textiles y de confección un 10%."

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