Por la inflación, la caída de ventas alcanzó un nivel récord

Por la inflación, la caída de ventas alcanzó un nivel récord
Con 9,7% menos de unidades vendidas en los comercios mendocinos, la baja supera la media país. Electrodomésticos, muebles y construcción son los rubros más castigados.
Sabido es que hay dos maneras de medir la evolución de las ventas minoristas. Si se contempla la incidencia de la inflación, la performance del comercio es más real.

Por eso cobra más relevancia el dato de que en abril, medidas en cantidad de unidades, bajaron 9,7% con respecto a igual mes del año pasado en Mendoza, todo un récord para la tendencia negativa con la cual el primer cuatrimestre de 2014 cierra con un 28% apuntalado por descensos en al menos 21 rubros.

Son los que pondera un estudio de la Federación Económica de Mendoza, según el cual la involución registrada en Mendoza, que había arrancado en enero con un -3,5% interanual, además supera al índice difundido recientemente por la Came (Cámara Argentina de la Mediana Empresa). Para la entidad nacional, las ventas a nivel país se precipitaron 7,5% en el último mes.

En la provincia, los que más sintieron la caída de acuerdo al análisis son electrodomésticos (13,71% interanual). Pero también la coyuntura castigó al sector de muebles para el hogar y oficina (una merma superior al 13%), materiales eléctricos y de la construcción (alrededor del 12% por debajo de 2013), y un poco más atrás, golosinas y gaseosas (-10,5%).

Más allá de los números, la percepción en la calle los respaldan atribuyéndola a la suba de precios y la falta de planes de financiamiento atractivos.

“Claramente el crecimiento se ve en los montos de las facturas pero no en el número de las mismas. La inflación tiene ese doble filo. Igualmente, creo que el corte del crédito también influyó en los clientes, que además se han vuelto más racionales: frente a ofertas inestables, caminan, buscan y comparan precios antes de comprar”, analizó Fernando Torres, subgerente de Frávega.

La cadena, como algunas otras del rubro, se esperanza en el repunte que puede traer aparejado mayo con la venta de los LEDs y Smart TV a la espera del Mundial de Brasil, aunque lo asumen como una brisa pasajera.

El bolsillo y los precios

A la hora de explicar el cuadro, tampoco queda afuera el factor salarios, cuyo poder adquisitivo siempre corre detrás de los precios. Sobre todo al cabo de un cuatrimestre en el que aún no se cierran las paritarias.

“Abril ha tenido un comportamiento similar al de los meses anteriores. De todas maneras se espera que en los próximos meses la tendencia se revierta una vez efectivizados los aumentos salariales otorgados”, evaluó al respecto la FEM.

No obstante, en el seno del Centro de Almaceneros de Mendoza descreen de prontos resultados. Observan que “si bien la inflación no beneficia a nadie, por sobre todas las cosas a la gente le falta plata en el bolsillo. Ni siquiera sabemos cómo será mayo. Por ahora hay que esperar que termine un semestre en el que está todo muy incierto y pensar que el Gobierno debe dar señales para revertir la situación pensando en 2015”.

Los grandes centros comerciales tampoco parecen mantenerse ajenos. Desde Palmares Open Mall el análisis advierte un retroceso global de no menos del 5% en unidades vendidas por sus locales con respecto a 2013, precisamente por efecto del encarecimiento de los artículos, sin distinción de rubros aunque especialmente en indumentaria. Precios que, según el manager del mall, Germán Ghiretti, “en algunos casos equiparan a prendas que antes no podían compararse en valor”.

En el lote cuyas ventas también retrocedieron, aunque en menor medida, aparecen entre otros la comercialización de neumáticos y las ferreterías, con pérdidas en el orden del 11% respecto de 2013 pese a ser un negocio que concentra una demanda frecuente. No obstante, la encargada de una ferretería céntrica disparó contra los proveedores que, a su criterio, son co-responsables de los magros resultados.

“No siempre tenemos lo que nos pide el cliente, pero otro tema es que hay informalidad y muchos juegan con distintos negocios ofreciéndoles precios diferentes para la misma mercadería. Otro tema son los reclamos por la calidad de los materiales y las peleas para que los cambiemos pese a que no siempre se puede. En medio de todo eso, alquiler e impuestos hay que pagarlos igual”, consignó.

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