El presidente del Instituto que nuclea al sector alentó la sinergia entre la industria que provee equipos al agro con la de hidrocarburos.
"Quizás no muchos santafesinos estén familiarizados con la tradición de la industria de los hidrocarburos, que este año cumplirá 106 años de actividad en el país, por lo cual este congreso trienial es una excelente oportunidad para acercar este quehacer", explicó el presidente del Iapg, Ernesto López Anadón.
Pese a que la Argentina no es un país petrolero, obtiene 60.000 barriles de crudo por día y tiene un gran sustento industrial en este segmento. "Esta cifra es importante a nivel mundial ya que el país, tras este siglo de desarrollo de nuestras cuencas tradicionales, produce cifras anuales significativas, de unos 47 mil millones de metros cúbicos de gas y 35 mil millones de metros cúbicos de petróleo, volúmenes relevantes aún a escala internacional, y si se excluye a los pocos países donde se concentran las grandes acumulaciones de petróleo del mundo, ocupamos el 11º lugar en la producción de petróleo, 21º como productores de gas y 12º en el mundo dentro del ranking de los 74 países en desarrollo con capacidad de refinación de petróleo", señaló López Anadón.
Según precisó el directivo, "esto significa, ni más ni menos, que haya luz cuando se enciende el interruptor y gas en la hornalla. Y una miríada de productos derivados que son parte irreemplazable de nuestro confort cotidiano".
De este modo, la Argentina, aún sin formar parte del restringido grupo de los grandes países productores de gas y petróleo, y con sus cuencas maduras, aún ocupa posiciones de vanguardia por la producción de hidrocarburos.
"Tenemos también una importantísima infraestructura de procesamiento, transporte y distribución, tanto de gas como de petróleo, que se extiende a todo el territorio nacional. Y lo que es crucial: toda esta obtención, refinación y distribución de productos de alta calidad se adecua a las normas de cuidado medioambiental", dijo el presidente del Instituto.
Según precisó los niveles de producción se han podido mantener gracias a permanentes mejoras e inversiones en pozos, instalaciones, plantas, sísmica, tuberías, etcéctera, "pese a que en muchos casos la rentabilidad esas dichas operaciones ha sido nula o negativa, y a que la demanda interna ha crecido a altos niveles, más rápido incluso que la oferta".
El gran desafío que tiene por delante el país es elevar o por lo menos mantener sus actuales niveles productivos. Y esto es más difícil a medida que aumenta la madurez de los yacimientos y la demanda de la población.
Justamente esta consigna es sobra la cual se debatirá en el marco del 5º Congreso que lleva el lema de: "Hacia un futuro desafiante".
No convencionales."Uno de los caminos posibles, en el corto y mediano plazo, consiste en las mejoras constantes a la hora de hacer producir los yacimientos ya maduros, sobre todo gracias a técnicas de recuperación mejorada, de lo cual hablarán en este Congreso prestigiosos expertos en la materia", indicó López Anadón y señaló que a un plazo mayor "el otro frente sería explorar y producir los reservorios no convencionales, de los cuales la Argentina cuenta con recursos que lo ubican en tercer lugar a nivel mundial".
Es el caso del shale gas, tight gas y shale oil, hidrocarburos de mismas características a los que ya se conocen, pero que necesitan de una mayor complejidad en su extracción. El conocimiento de este tipo de recursos no es nuevo, pero sí las mejoras en tecnologías que permiten desarrollarlo. "El camino no es fácil, en Estados Unidos tardaron 20 años en conseguir que su desarrollo de hidrocarburos no convencionales fuera una actividad económica. Pero por fin pasó de ser fuerte importador a estar a punto de convertirse en exportador", dijo el directivo.
Por otra parte, la Argentina tiene hoy los conocimientos y una mano de obra especializada a la altura de cualquier país con industria de hidrocarburos, y se trata de un recurso escaso a nivel global: este sector está constantemente en la búsqueda de más personal idóneo.
En cuanto a la infraestructura, el país tiene los medios necesarios pero ante una actividad demandante. "Es interesante la presencia en esta Santa Fe de este Congreso donde se cambiarán experiencias con expertos de la industria local, ya que en los tiempos que corren podrían compartirse experiencias y el know how de la construcción de equipos para la industria del agro, para volcarla en la de los hidrocarburos. Lo mismo para la industria de los software", concluyó el ejectivo.
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