Cuarenta empleados frenaron su remate para convertirla en empresa recuperada, tras 8 años en concurso de acreedores. La Justicia emplazó a Jaques Matas por créditos impagos de 10 millones de pesos.
Al punto que el proceso frenó el remate de 2 hectáreas, la infraestructura y el equipamiento de la firma en Villa Nueva, por más de $ 4,1 millones, pero todo parece indicar que producto del incumplimiento de pagos comprometidos finalmente se encamina a la declaración de quiebra: el paso necesario para despejar el camino a la futura autogestión.
Ahora, el Sindicato de la Alimentación filial Mendoza apunta al pedido formal a la Justicia, que técnicamente podría declararla basándose en el incumplimiento de pago a acreedores. De 300 empleados que supo tener, hoy Matas se mantiene en un nivel mínimo de operaciones con alrededor del 10% de ese plantel que apuesta a hacerse cargo de ponerla en pie nuevamente a pesar de su millonario pasivo.
Para eso, cuenta con créditos por despidos del orden de los $10 millones para capitalizarse. "Pedimos que se suspendiera el remate para poder avanzar. De hecho, tenemos aval de la Dirección de Cooperativas y esperamos en los próximos días contar con número de inscripción como persona jurídica", señala el secretario gremial, Oscar Aciar.
Sin interlocutores válidos de parte de la patronal y con la administración virtualmente desmantelada, los trabajadores cobran sus salarios en cuenta gotas y con mucho atraso. Algunos perciben alrededor de $ 150 semanales, a cuenta recién de los salarios de febrero de este año.
Al respecto, Aciar añade una situación previsional irregular, en la que "se les hacen los descuentos pero desconocen adónde van los aportes".
Según el abogado Carlos Ferro, responsable de monitorear los próximos pasos, la falta de una estructura administrativa y/o de mandos gerenciales puede impactar en el estado del concurso, considerándose una "quiebra indirecta".
No obstante, para un pedido expreso de declaración bastaría con "un crédito que sea parte o incluso posterior al concurso incumplido, como ocurre con acreedores laborales que aún con sentencia no han cobrado", explica el profesional. La referencia es al caso de 2 trabajadores despedidos con una liquidación pendiente por $ 500 mil.
Por lo pronto, los trabajadores ya empezaron a ser capacitados por la Dirección de Cooperativas, y están muy cerca de obtener la matrícula respectiva, una especie de "carnet habilitante" para asumir la gestión. Así y todo, la titular del organismo, Tatiana Mussatto, advierte que "si bien el eje central es mantener las fuentes de trabajo y estamos asesorándolos, no implica que puedan empezar a funcionar inmediatamente como empresa recuperada. Hay pasos judiciales, pero sobre todo deben decidir si asumen el compromiso teniendo en cuenta que el pasivo es elevadísimo".
Sin reacción visible
Tras casi 8 años sumida en el concurso de acreedores, en lo que va de agosto Industrias Matas "zafó" de dos remates. El primero, con fecha de realización el jueves 15, impulsado por las deudas con Afip, con una base de $ 4,1 millones, que incluía sus tres oficinas, cinco galpones, 2 cámaras, una báscula y hasta un tanque australiano. El segundo, por cuotas sindicales impagas, contemplaba parte de la maquinaria y estaba previsto para el próximo 29 sin base y al mejor postor.
En tanto, legalmente la posición de la empresa, cuyos problemas financieros se remontan al año 2001 y llegó a acumular un pasivo de $ 30 millones, es más que complicada. Sobre todo luego de que la Justicia emitiera una intimación por 10 días ante sucesivos incumplimientos en el pago de cuotas a acreedores, incluidos los laborales extra-concurso.
Para Ferro, "la cooperativa daría cobertura jurídica, una vez con la quiebra, continuar con la explotación. Es la posibilidad más cierta, ya que no hay respuestas de la empresa ni indicios de que pueda recuperarse patrimonialmente".
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