Tres ciudades de Corea del Norte fueron escenario de inéditas protestas en reclamo de alimentos y energía eléctrica, que elevaron el nivel de alerta del hermético régimen militar, que ve con nerviosismo lo que puede ser un contagio de las crisis en Medio Oriente y norte de Africa, consignan las agencias ANSA y AFP citando al diario surcoreano Chosun Ilbo.
Las protestas ocurrieron el 14 de febrero pasado, informó el diario, y precisó que los manifestantes se quejaban porque las autoridades desviaban la electricidad de esa región -de por sí escasa- hacia la capital del país, Pyongyang, para iluminaciones en honor del cumpleaños del dirigente Kim Jong-Il, el 16 de febrero.
¡No podemos vivir! ¡Dennos luz! ¡Dennos arroz!, gritaban los manifestantes, según el diario, que citó una fuente norcoreana.
El precio del arroz ha subido mucho en Corea del Norte, que sufre penurias alimentarias crónicas desde la gran hambruna de mediados de los años noventa en que que murieron entre 600.000 y un millón de personas, según estimaciones de medios occidentales. En ese período el país perdió la ayuda económica que le daba la entonces Unión Soviética.
Corea del Norte es uno de los regimenes más aislados del mundo, con severas restricciones en la entrada o salida del país. Sin embargo, aunque el gobierno controla los medios de comunicación, las imágenes de las revueltas en Egipto siguen circulando en el país comunista a través de canales de televisión chinos o llamadas telefónicos con refugiados en Corea del Sur, escribió el periódico digital DailyNK.
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