A casi nueve meses del siniestro vial que provocó Eduardo Ramos en la ruta 226, el estado de salud de Thiago Joel se encuentra muy complicada.
Así lo reconoció la madre del niño de 5 años, Rocío Dusek, que señaló que después de la última internación en octubre pasado, a causa de convulsiones, “nos confirmaron algunas de las secuelas que han quedado en el cerebro de Joel”.
El menor viene siendo sometido a diversos estudios por las secuelas que le dejó el choque, entre los que se destaca “una cicatriz alojada en su lóbulo temporal y frontal derecho, su cerebro constantemente da pequeños golpes epilépticos, también en su cerebro se producen pequeñas convulsiones y sufre espasmos musculares en brazos y piernas (más de 7 veces al día)”.
En tanto, los medicamentos (tegretol carbamazepina; levetiracetam 500mg) no le viene haciendo el efecto como se esperaba y aún tiene episodios de nervios y desconocimiento a su familiares.
Por su parte, los médicos no descartan una nueva neurocirugía de alto riesgo la cual se haría en Buenos Aires, en el Hospital Garrahan.
Con respecto al estado de la causa, la mamá de Thiago cuestionó la postura del fiscal Pablo Cistoldi (Fiscalía 11) que determinó en el requerimiento a elevación a juicio el artículo 94 del Código Penal, el cual establece una pena de prisión de 1 a 3 años por Lesiones Graves.
“Debería haber aplicado el artículo 90 del Código Penal, el cual establece una pena de prisión de 3 a 6 años, cuando se pone en riesgo la vida de la víctima o si se hubiese afectado o debilitado algún sentido u órgano o la salud en forma definitiva de la víctima”, agregó.
Para Rocío “es muy indignante ver la justicia que tenemos y que los fiscales y jueces se pongan a beneficiar al victimario, en este caso Eduardo Ramos”.

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