Se incrementaron las instalaciones de equipos de GNC en autos

Se incrementaron las instalaciones de equipos de GNC en autos
Con el aumento de la brecha entre el precio del gas y de las naftas, se dispararon los traspasos de vehículos.

El mercado de conversiones de autos a GNC es extremadamente sensible al cambio en el precio de los combustibles. Por eso, no sorprende que con el aumento (camuflado de congelamiento) que registraron las naftas en la segunda semana de abril, los traspasos se hayan disparado.

La mayoría de los talleres de la ciudad han sentido (para bien) el impacto, con subas, no sólo en las consultas, sino también en la efectivización de los traspasos.

“Estamos desbordados”, reconoció a Día a Día Juan Tocchetton, gerente de producción de Nova GNC. “Desde hace por lo menos un mes, la gente se ha decidido a ponerle gas al auto”, completó.

Según Tocchetton, pasaron de 18 ó 20 conversiones semanales, a cerca de 60. “Estamos ya en unas 240 ó 250 mensuales, un número más que interesante”, aseguró.

Desde su taller de barrio San Martín, Jesús González también destacó el crecimiento en las conversiones en el mes de abril y lo que va de mayo. “La gente que usa mucho el auto se da cuenta de que cada vez gasta más en nafta y no le queda otra que pasarse al gas”, explicó. Tocchetton opinó en el mismo sentido: “A partir de que la nafta tocó los ocho y nueve pesos, las conversiones subieron porque el gas sigue por debajo de los tres”.

Somos más. Según datos del Enargas, en los primeros tres meses del año se traspasaron 5.279 vehículos en Córdoba, con lo que cuando estén disponibles los números de abril, se espera que el incremento sea exponencial. De acuerdo con la misma fuente, en la provincia de Córdoba, el parque automotor a GNC es de 223.036, poco más 16 mil de los que había en abril del año pasado.

El precio de la nafta es, sin duda, la principal razón que lleva a los cordobeses a decidirse por el GNC. Con Tasa Vial incluida, en 2012, la nafta Premium aumentó 33 por ciento; y la súper, 40 por ciento. A esto hay que sumarle los 10 puntos porcentuales que, en promedio, aumentaron en la segunda semana de abril, cuando se determinaron los precios máximos (ver A un mes...).

La nafta súper ahora no se consigue por menos de ocho pesos y la Premium llega a rozar los 10 en algunos surtidores.

Paralelamente, el GNC prácticamente no se ha movido en lo que va del año, promediando valores entre 2,50 y 2,95 en la ciudad. Y entre 3 y 3,60 en las estaciones del interior.

Se borró el prontuario. Por otra parte, más allá de la brecha con la nafta, el GNC ya se despegó de la “mala fama” que lo persiguió por años. En esos tiempos, numerosas conversiones deficitarias –especialmente en los motores de los modelos más nuevos (con “mucha electrónica”)– le habían dado al GNC un prontuario del que no podía escapar. Ahora, con la llamada quinta generación, ha crecido sustancialmente la confiabilidad de los equipos.

Tarjetas para elegir. Casi todos los talleres dan planes con tarjeta. Un equipo de 5º generación cuesta entre $ 7.900 y $ 8.900, instalado.

El tubo en el baúl se paga antes del mes 9. Si se toma como referencia un auto que recorra unos 21 mil kilómetros anuales (uso familiar importante) y que en ciudad consuma 10 litros de combustible líquido cada 100 km, la diferencia de gasto entre cargar nafta súper y GNC alcanza los 10.920 pesos por año, aproximadamente. Se utilizó para el cálculo el precio del gas a 2,70 y de la súper a 8.

Esto representa, por lo menos, unos 2.500 pesos más que el costo de colocación de un equipo de quinta generación con un tubo de 10 metros cúbicos de capacidad, que promedia los 8.000 pesos.

Por esto, para un uso moderado del vehículo, el equipo se paga antes del noveno mes. Los que usan mucho el auto, ya ni lo piensan.

A un mes del freezer naftero. El 9 de mayo se cumple un mes de la puesta en vigencia de los precios máximos a los combustibles líquidos que dispuso el Gobierno nacional para contener las constantes subas.

La resolución de la Secretaría de Energía obliga a los estacioneros a no vender la nafta y el gasoil a un valor superior que los precios más altos vigentes al 9 de abril pasado. En la práctica, en la mayoría de las estaciones se registró una suba de casi el 10 por ciento, ya que todas aquellas que tenían precios más bajos, se “acomodaron” hacia arriba.

La Premium, en algunos surtidores, acaricia los 10 pesos. La súper, en tanto no baja de 7,60 pesos por litro.

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