Tal vez abonando y preparando la tierra para una posible fuga, inexplicablemente y de la nada el intendente Ríos salió a "denunciar supuestas amenazas a su teléfono personal". Extrañamente quedó el ruido, que Ríos hizo al exponer públicamente un supuesto ataque cuasi mafioso. Al quedar boyando con el reclamo policial desactivado, Ríos sigue intentado enrarecer el clima?
La lectura es simple de relacionar toda vez que el propio Ríos denunció, que las supuestas llamadas amenazantes habrían iniciado justo horas antes de la asunción y puesta en funciones de su gabinete; y no es descabellado pensar entonces que el origen de las supuestas llamadas provengan de algún "decepcionado" que prometió, pero que no incluyó en su lista el mismo Ríos.
Poco creíble, el demagogo "intendente del pueblo", dijo que en realidad desde horas antes de sus asunción, estaría recibiendo este tipo de "supuestas intimidaciones".
El hecho "supuestamente violento" se da justo cuando en el resto del país, signada por administraciones gubernamentales kk, continúan alarmantemente la escalada de violencia social en contraposición con lo que pasa en Corrientes donde el clima está en perfecta armonía y Paz.
Sabido es, para cualquiera que utilice el sentido común y sepa interpretar las líneas de cualquier medio informativo, que el rol institucional en la Nación está en alerta máxima generado por el mismo Gobierno Nacional que utilizará el desastre social, para huir y tener una retirada confusa del poder.
El cristinismo se extingue a pasos desesperados porque de la alta exposición de una presidenta kk, se volcó a casi la desaparición mediática de la figura presidencial, cuyo reemplazo está ahora a cargo de un mitómano compulsivo excesivo en su rol de "primer ministro" chaqueño.
El tema es que en Corrientes la estabilización económica y la responsabilidad financiera de una provincia ordenada y con sus cuentas en orden previsiblemente, están dando hoy las plenas garantías de Paz social; y eso para un irresponsable con rencor como Ríos es imperdonable.
Se sabe que el fogoneo de una protesta en las filas de la policía en cadena con las del resto del país, no prendió como Ríos hubiese querido y por eso el intendente hoy necesita sembrar otro tipo de clima en Corrientes.
A la luz de su gabinete, rodeado de amigos, no es malo pensar que Ríos una vez más habría traicionado a algunos de sus eternos cómplices y es esa factura tal vez la que de alguna manera se intente cobrar hoy "con mensajes amenazantes".

Comentá la nota