Incidentes se generaron en una clínica céntrica de esta ciudad, luego de que familiares tomaran conocimiento del deceso de una joven de 29 años de edad.
Quien había sido operada inicialmente por una infección en una rodilla. Aparentemente hubo agresiones a personal médico, quienes fueron acusados de mala praxis en la intervención quirúrgica. Hubo una fuerte presencial policial.
Cerca de las 19:00 se habrían producido algunos incidentes en la Sala de Terapia Intensiva de una clínica de calle Lavalle, luego de que se conociera el deceso de Lorena Adriana Sanchez, de 29 años de edad y madre de cuatro chicos, quien falleciera aparentemente de un edema cerebral luego de 24 horas de que la operaran en una de sus rodillas por una infección.
Este cuadro clínico se presentó luego de que aproximadamente cinco meses atrás sufriera un accidente vial cuando fuera embestida en su moto por un automovilista que huyó del lugar. En ese interín vino sometiéndose a estudios y tratamientos médicos de la rodilla, hasta que el cuadro se agudizó.
“No obstante ella estaba bien y le aconsejaron operarse”, sostuvo Noemí Guardiola, tía de la víctima, quien acompañada de su hija Silvina, relató que Lorena se operó el lunes cerca de las 18:00, pero que con el correr de la intervención “a ella le dieron cuatro paros cardiorrespiratorios. Algo andaba mal, algo se hizo mal”, agregó la pariente.
Dada la gravedad de la situación, cerca de la 24:00 de ese día pasa a Terapia Intensiva. “A mi sobrino (su esposo Sergio Callata) no lo querían dejar pasar a verla y él por la fuerza ingresa para acomodarle la almohada en su cabeza, la toca y estaba fría, cuando pide explicaciones le contestan que estaba en coma inducido. Ya estaba mal todo porque no le hicieron estudios para saber si estaba anémica o tenía problemas en el corazón, por ejemplo”.
“Hoy (por ayer) dijeron que le seguían haciendo estudios. A las 16:30 le hacen un cateter en la cabeza, ya era raro y nadie quería decirnos que ya estaba sin vida. Ante nuestra exigencia a las 17:15 nos dan un parte médico en el que reiteran que estaba en coma inducido porque le había dado un edema cerebral; y recién a las 18:50 la declaran muerta.
Es terrible lo que han hecho”, añadió.
Ante pedido de respuestas a los médicos, “ellos niegan que sea mala praxis, que todo se hizo bien, pero está claro que hubo mala praxis, al anestesista se le escapó la mano, dicen”.
Respecto a las supuestas agresiones y daños, respondió “son mentiras, no hay nada de eso”; dando cuenta que si todavía la familia permanece en el centro asistencial “es porque estamos cuidando el cadáver, que no lo toquen ellos, queremos que se haga presente el fiscal (hasta el cierre de esta edición no lo había hecho), se ordene la autopsia (se haría hoy) y ahí se sabrá la verdad”.
“Para nosotros hubo mala praxis, ni el traumatólogo que la operó ni el anestesista se hacen presentes para darnos explicaciones, están escondidos”, insistió luego.
Mientras tanto un cordón de efectivos de Infantería de la Policía custodia el acceso a la clínica, ello debido a que corrió el rumor de que la familia de la víctima pertenecía a alguna organización social de Alto Comedero, versión que fue desechada por la propia Secretaría de Seguridad de la Provincia. En realidad, la madre de la víctima es miembro de la Asociación Padres Solidarios, una ONG que no tiene relación con la mencionada entidad social.
No obstante ello, por la situación generada la presencia del cordón policial y la rigurosidad en el acceso de pacientes o familiares de otros internos de la clínica, no hizo más que complicar el cuadro, con airados reclamos y protestas, que no hacían más que acentuar al tensa situación en el lugar.
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