El presidente de la Unión Industrial del Chaco (Uich) Andrés Irigoyen se refirió a la incertidumbre que genera la posibilidad de que este año se desdoble la paritaria salarial en dos y deban negociar por semestre.
Para Irigoyen las negociaciones salariales no debieran fragmentarse dado que eso podría afectar seriamente la previsibilidad de las industrias, sobre todas aquéllas radicadas en el interior del país.
Desde hace muchos años la negociación salarial fue clave para los empresarios, quienes si bien no están contra los incrementos salariales buscan que las paritarias se realicen por regiones y por rama de actividad.
El temor del sector es que se regrese a una etapa cuando los acuerdos con los trabajadores duraban sólo meses, lo que implicaba vivir en una incertidumbre constante y sin poder de previsión.
No es un dato menor que las industrias locales emplean un número importante de trabajadores calificados, por lo que el nivel salarial es importante o mayor que en otras actividades privadas, como el comercio.
Los empresarios fabriles pretenden que el gobierno nacional reconozca las asimetrías con otras zonas de la región y defina un régimen impositivo diferenciado, algo que hasta ahora nunca ocurrió.
Otro punto que remarcó Irigoyen como negativo es la interna sindical entre dirigentes pesados. Para él, la puja podría provocar un círculo vicioso donde cada organización, para captar más afiliados, exija más que la organización que cerró antes un acuerdo. Esto podría provocar la imposibilidad de establecer un techo.

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