Brigadistas, bomberos y baqueanos de la zona, todavía trabajaban intensamente en dos focos ígneos activos en los cerros.
Sobre el tema, la subsecretaria del Ambiente, Nora Martínez, alertó de los peligros de desprendimientos de suelo y crecientes que podrían producirse en el camino a El Rodeo, tras los incendios del fin de semana y que aún se mantienen en los cerros de Ambato.
"Las consecuencias son graves, dado que ha quedado desprotegida toda la zona alta de la cuenca. Por lo tanto, en caso de una lluvia, sobre todo si es intensa, va a hacer que las crecidas en el río de El Tala y de El Ambato sean importantes. Al quitar la cobertura vegetal, el agua escurre sin la contención que le brinda esa pastura", explicó Martínez.
Al mismo tiempo señaló que, "como consecuencia, las crecidas van a ser de mayor caudal y, además, habrá que ser cuidadosos porque se pueden provocar erosiones y movimientos de suelo, por lo tanto los días que empiece a llover habrá que mantener un alerta permanente a lo largo de la ruta Nº 4 que une a la Capital y El Rodeo".
Asimismo, informó que cuando se apaguen los últimos focos y se realice la correspondiente guardia de ceniza se llevarán a cabo dos relevamientos: uno para determinar las pérdidas materiales en el área y otro en los sectores que han quedado más afectados y que pueden tener deslizamientos. "Habrá un control especial sobre la ruta, y si es necesario se suspenderá el tránsito durante algunas horas para evaluar la situación", agregó.
Los aviones suministrados por el Plan Nacional de Manejo del Fuego y el Aeroclub sólo pudieron hacer vuelos de reconocimiento, ya que no había buena presión para realizar los disparos de agua.
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