Como si fueran pocas las salidas que realizan a diario los Bomberos Voluntarios en esta época de seca, a las habituales de quema de pastizales ayer poco antes del mediodía se le sumó el incendio de una vivienda rural.
Los uniformados partieron del cuartel poco después de las 11 horas con el jefe Roque Bazán a cargo y con dos dotaciones, previendo que iba a hacer falta agua y personal dado que se trataba de una vivienda rural y con un incendio ya originado en el techo.
Cuando los Bomberos llegaron al lugar atacaron las llamas desde el techo, mientras desde abajo otros supervisaban el daño en la estructura e iban retirando los muebles y electrodomésticos del lugar.
Una vez disipado el incendio, los uniformados comenzaron a quitar las chapas del techo por temor a derrumbe, mientras que el resto sacaba al patio todo lo movible.
Tras dos horas de tarea, y previendo que el techo se puede derrumbar, por lo que aconsejaron a los propietarios los pasos a seguir, regresaron al cuartel.
Comentá la nota