"Las reformas impositiva y fiscal que hemos impulsado recientemente nos permitirán sostener la importante obra que estamos inaugurando, porque la salud y la educación constituyen una prioridad", dijo el gobernador Daniel Scioli al inaugurar ayer, a las 14.30, las flamantes instalaciones del servicio de Neonatología del Hospital Penna.
"Sé también que los trabajadores hicieron el aguante cuando padecieron tanto calor en el verano", agregó, en alusión a la rotura de los aparatos de aire acondicionado.
"Por eso estamos acá, para dejarle a Bahía Blanca un mensaje de compromiso y respuesta a través de obras, computadoras, créditos y equipamiento, además de las cuestiones estructurales que necesita el sanatorio", sostuvo.
"El Penna tiene en su gente el capital más importante. Insisto: se puso a prueba con la solidaridad demostrada en el verano", concluyó.
Previamente, poco antes de las 13, el ministro Collia recorrió cada una de las dependencias junto a los jefes del servicio, doctores Carlos Deguer y Oscar Bonino.
"Tenemos en marcha otras obras hospitalarias de importancia, aunque no todas tienen estos plazos", dijo, para felicitar a los trabajadores, a quienes definió como "verdaderos hacedores que sortean obstáculos y adversidades".
Añadió que los últimos aumentos se dieron "en función de las capacidades y posibilidades del Estado de manejar los fondos públicos".
"En nuestra agenda trabajamos en estos ejes, es decir, resolver salarios y condiciones de trabajo. Realizamos paritarias todos los años y discutimos estos temas con la presencia de comisiones mixtas", subrayó.
Finalmente, recalcó: "No somos ingenuos, hay mucho por hacer, pero menos que antes, cuando el Estado se hallaba ausente".
El nuevo servicio de Neo se habilitará, en términos prácticos, en los próximos meses, ya que debe hacerse el traslado de equipamientos y otros elementos. Con su puesta en marcha, el Penna podrá atender a 36 recién nacidos de manera simultánea, en lugar de los 22 de la actualidad.
Detrás de cámara. "¿Aburrida? ¡Para nada! ¡Si me la pasé toda la mañana viendo gente...!", exclamó una secretaria administrativa del Penna, minutos después de las 14.30, cuando el desfile de políticos, policías, medios de prensa, enfermeras y médicos parecía no tener fin.
A las 10 comenzó el movimiento en el flamante edificio de 1.300 metros cuadrados --ayer se aclaró que no son 2.000--, sobre la calle Necochea, casi esquina Láinez.
Primero se hicieron presentes empleados de seguridad privada de la Gobernación, Prensa y Ceremonial, dirección de Arquitectura y de la empresa constructora.
Más tarde llegó la avalancha de periodistas, voluntarias de la agrupación Nacer, personal de limpieza y hasta familiares de pacientes, que sortearon más de dos horas de espera para poder saludar o sacarse una foto con Scioli.
También hubo quien, en medio de tantos flashes, se acordó del doctor Daniel Máquez, exjefe de Neonatología, actualmente jubilado.
"Fue el impulsor de esta magnífica obra. Viajó a La Plata cantidad de veces para gestionarla", afirmó una enfermera con 30 años de antigüedad en el área de Partos.
Opinión
Al caer la tarde Neo, sí
¡Por fin!
Esta larga historia de promesas incumplidas, de conflictos y de urgencias ha llegado a su fin. Y es lo que más importa. Todo lo demás, la parafernalia política de campaña y la eterna interna son parte de un decorado con demasiado maquillaje a la vista.
Lo esencial es que la nueva sala del servicio de Neonatología del Hospital Penna es una realidad desde ayer, aunque hoy no se debe olvidar que estaba proyectada desde mediados de los años 80 y que gracias al esfuerzo cotidiano de enfermeras y médicos, entre ellos Daniel Máquez, soportó los desbordes y las emergencias que por décadas padeció la única maternidad pública de la región, donde cada año son asistidos unos 3.500 bebés.




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