Así lo aseguró Nancy Soto, jefa del flamante establecimiento. Dijo que aún no cuentan con el mobiliario e instrumental necesario para su funcionamiento.
“No tenemos instrumental para emergencias y, por ejemplo, el invierno lo pasamos sin oxígeno. Además, el detector de latidos fetales es prestado y las cajas de sutura que llegan son escasas. Lo que me molesta es que hay que pelear con estas cosas cuando debería haber estado en condiciones en el momento de la inauguración”, señaló Soto.
Entre los reclamos figura que no cuenta con la norma legal que legalice la apertura del centro y también hay quejas porque no están los cargos correspondientes para el equipo de trabajo integrado por dos médicas generales, dos enfermeras, una odontóloga, una asistente social, un agente sanitario y un administrativo. Al equipo estable se suman cuatro residentes de medicina general que de-sempeñan sus tareas en distintos días de la semana.
“Nuestra misión es el compromiso con la población y por eso elegimos éste lugar. La apertura fue importante porque queremos brindar un espacio amigable puertas abiertas a la comunidad”, dijo Soto. Y agregó: “En ese afán, las respuestas desde Salud Pública no son las que nosotros necesitamos porque se inauguró sin equipamiento propio. Nos están prestando instrumental desde otros centros de salud y todavía no tiene la norma legal de apertura”. Soto indicó que después de 8 meses de espera se hizo una compra de 20 mil pesos para suplir necesidades básicas aunque representa menos de la mitad del pedido inicial. El centro de Salud del barrio Colonia Nueva Esperanza se presentó como una gran oportunidad para unas 700 familias que hasta hace poco tenían como primera opción dirigirse a Parque Industrial ante un eventual problema de salud. El lugar funciona a tiempo completo desde el 4 de marzo de 2012 y fue inaugurado en agosto pasado en forma oficial por el gobernador Jorge Sapag en la campaña previa a las PASO.

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