Se inauguró la Escuela municipal de Equinoterapia

En horas de la tarde de ayer se inauguró formalmente la Escuela municipal de Equinoterapia. El acto tuvo lugar en la sede de la institución, donde se ubica el picadero, en el parque Las Acollaradas.
Del mismo tomaron parte el intendente José Gabriel Erreca, funcionarios del Departamento Ejecutivo, concejales, referentes institucionales, representantes de los centros tradicionalistas locales, integrantes de la Escuela de Equinoterapia de Henderson -modelo en el que se basaron para pergeñar el proyecto bolivarense- y el propio intendente de esa ciudad, Enrique Tkacik.

"La equinoterapia o terapia ecuestre es una terapia complementaria a las ya existentes, que utiliza al caballo como mediador para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidades físicas, psíquicas, sensoriales, mentales y con problemas de adaptación social", se explicó para comenzar con lo programado.

El primer punto del cronograma lo constituyó la alocución de la directora de Discapacidad, profesora Silvia Gallego. "Este programa de equinoterapia significó un desafío muy importante para el gobierno municipal. Fue así que durante el mes de abril pasado comenzamos a dar los primeros pasos. Primero fue decidir el espacio físico y el inicio de las obas, luego comenzamos a formar los recursos humanos y para tal fin contamos con la presencia del instructor Hugo Schiavone y la asistencia de la Escuela de Equinoterapia del partido de Hipólito Irigoyen. Hoy concretamos el sueño tan anhelado, la inauguración de la escuela. La equinoterapia es una pasión, así la vivimos nosotros y deseamos transmitirles esto de corazón, para que todos ustedes también la vivan", sostuvo.

Gallego agradeció al primer mandatario comunal "por su apoyo incondicional en la idea y concreción del proyecto, por transmitirnos toda su energía y confianza", así como "a todos aquellos que con su colaboración, de una u otra forma, nos dieron ánimos para seguir luchando y concretar esta ilusión". Mención especial fue para los padres de los chicos que concurren a la Escuela, "porque confían en nuestra capacidad y experiencia, y nos brindan la posibilidad de trabajar con sus hijos. Porque al decir de un autor anónimo, 'estos chicos poseen espíritus superiores en cuerpos limitados', nos dan la posibilidad de trabajar con ellos para aprender de ellos, porque 'trabajar es servir, servir es amar, y el que no vive para servir no sirve para vivir'", concluyó.

Se agradeció a Juan Escudero, "que con su aporte económico permitió que se construyera parte del SUM (Salón de Usos Múltiples emplazado en el lugar)"; a Carlos Mazzuca, Luis Artola, Carlos Larralde, Luis Gourdon y Ricardo Gilmore, "que donaron los caballos"; a la Comisión Hípica, "que nos brinda lugar y cobijo para los animales"; a Claudio Carretero, Luis Artola y Ariel Alomar, "que los alimentan"; a Federico Martínez, "que es nuestro veterinario"; al intendente Enrique Tkacik; a la Cooperativa Eléctrica; a Carlos Reinoso, a Abel González, María Angélica Parma y personal vial de la Municipalidad, así como a la Sociedad Rural de Bolívar.

Luego se procedió al descubrimiento de la placa con el nombre de la Escuela, ubicada en el frente de la institución, acto que estuvo en manos del intendente Erreca, su par Tkacik y Silvia Gallego. A con tinuación, hizo uso de la palabra el jefe comunal.

Erreca centró su discurso en que esta obra reflejaba la intención de su gobierno, de incluir a todos los sectores sociales en su agenda de gestión, y agradeció la presencia "apoyo incondicional y guía permanente" de Enrique Tkacik, a todos los que colaboraron, a los padres. "Hoy es un día especial porque podemos ver concretado un sueño que comenzamos a acuñar hace ya largos meses, un sueño que surge de una necesidad de la sociedad y que hoy lo vemos hecho realidad en esta Escuela, a través del tiempo con la capacitación que se fue dando, y a partir de hoy con la posibilidad de que aquellos niños, jóvenes o adultos con dificultades puedan tener una herramienta más para mejorar su calidad de vida", expresó.

"Esto es mucho más que una escuela para mí. Es un símbolo de lo que debe ser Bolívar, de lo que debe ser un gobierno que apunte a la transformación de una sociedad que nos incluya a todos. No simplemente un gobierno que ejecute obras públicas permanentemente, como lo estamos haciendo (y citó: "desde haber cumplimentado con toda la pavimentación en la planta urbana, de haber hecho más de 40 cuadras en los últimos 20 meses en los barrios, de hacer la extensión de las redes de cloacas y agua, de ampliar la Terminal, de inaugurar próximamente un tomógrafo de alta complejidad en el Hospital municipal y un centro cultural en los próximos días en lo que era el viejo tanque de agua"); con esto apuntamos a incluirnos todos. Ese es el proyecto de ciudad que tenemos para el futuro", definió y para concluir catalogó la inauguración como "un triunfo de la política y de la sociedad, que nos empuja a seguir haciendo cosas".

El corte de cintas en una de las puertas de acceso al picadero recayó en sendos intendentes municipales, ya citados, en Hugo Schiavone y en Carlos Mazzuca. Fue el preámbulo a la exhibición de los animales, los referentes de la Escuela (equipo multidisciplinario, conformado con personas elegidas para atender las variadas discapacidades a tratar, y compuesto por Justo De la Sota, Verónica Larralde, Vanesa Prieto, Carina Castillo, Pía Artola, Cecilia Bruno y el señor Saganíaz) y al trabajo de los propios alumnos. También hubo lugar para los reconocimientos a los donantes de los caballos, y a Enrique Tkacik.

Mientras se desarrolló la muestra se convidó a la concurrencia con pasteles y bebidas. Además, en el ingreso al parque se obsequió a los asistentes con plantas ornamentales, que fueron entregadas por integrantes del grupo Jóvenes por Bolívar y referentes del área de Turismo.

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