Así lo sostuvo el legislador de la Coalición Cívica de Córdoba. "Se debe a la debilidad de la ley, de la Justicia y de la sociedad", agregó el parlamentario.
“Se debe a la debilidad de la ley, de la Justicia y de la sociedad. Si tuviera que explicar por qué Argentina figura en el cuadro de honor de la corrupción internacional tendría que decir estas tres cosas. No sólo es un problema de la ley, sino de una débil justicia frente al poder y una débil sociedad frente a este fenómeno”, aseguró el legislador.
“La impunidad de la corrupción es una endemia cultural en la Argentina. La responsabilidad es triple. Impunidad quiere decir que no hay castigo para los delitos del poder. La corrupción es un delito del poder. No conozco un caso de corrupción que beneficie a los pobres. No hay delitos tipificados expresamente. Los jueces buscan figuras aproximadas para juzgar a los corruptos”, agregó Vega.
Por otro lado, admitió que la dirigencia política no hace valer su voz para enfrentar la corrupción.
“Entre los principales reclamos de hoy figuran: la inseguridad, la inflación, pero la corrupción se ubica en el puesto 8, 9 ó 10. Al no figurar entre los principales reclamos, me doy cuenta que tampoco hay voluntad política de las voces principales de la dirigencia Argentina para luchar contra la corrupción”, sostuvo el diputado Vega.
Por último, el legislador realizó una analogía entre los niveles de corrupción de entre Argentina e Israel y ejemplificó su tesis con la emblemática condena a la que fue sentenciado el ex presidente israelí, Moshe Katsav.
“Acaba de condenado a 7 años de prisión por dos hechos de violación contra su secretaria. La pena establecida para esa pena es de 1 a 7 años. Los jueces le aplicaron el máximo. Con esto quedó sentado que, a mayor responsabilidad, mayor pena”, aseguró Vega.
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