Impulsan proyecto para que la provincia reconozca a la infertlidad como enfermedad

La iniciativa, que responde a una idea del legislador Marcelo Caponio, establece que se garantice la cobertura médico integral para aquellas personas que no puedan concebir y además presenten problemas económicos para costear un tratamiento de este tipo. Se resalta el fortalecimiento del núcleo familiar como argumento.
El legislador oficialista Marcelo Caponio presentó en el parlamento un proyecto de ley tendiente a lograr el reconocimiento en la provincia de la infertilidad humana como enfermedad, de acuerdo a los criterios internacionales sustentados por la Organización Mundial de la Salud.

A su vez, la iniciativa establece la aplicación de la cobertura médico asistencial integral de las prácticas médicas a través de las técnicas de fertilización homóloga. De acuerdo a lo señalado por Caponio, uno de los objetivos que persigue dicho proyecto es "garantizar el mayor nivel de tratamiento médico asistencial integral, dentro del ámbito de las parejas estables o matrimonios que padezcan esta patología, para la procreación de un hijo biológico".

En este orden, se deja asentado en la normativa que el SIPROSA deberá brindar este tipo de tratamiento a aquellas personas que, por razones económicas, carezcan de toda especie de cobertura médico-asistencial tanto en el sistema de seguridad social como así también abarcaría a los afiliados a alguna medicina prepaga.

Vale indicar que, a modo conceptual, la infertilidad es entendida como "la dificultad para concebir un niño luego de un año de relaciones sexuales, regulares y sin protección, en mujeres menores de 35 años, o luego de seis meses en mujeres mayores de 35 años o bien la imposibilidad de llevar un embarazo a término", de acuerdo a las definiciones que se esgrimen en el proyecto en cuestión. Teniendo en cuenta las estadísticas realizadas por la OMS, las mismas revelan que el 16 por ciento de las personas sufren esta enfermedad, o sea, una de cada seis parejas.

"Lamentablemente, hasta la fecha, el tratamiento de esta enfermedad está sin cobertura por las Obras Sociales y Empresas o Entidades de Medicina Prepaga, al no estar incluido dentro de las prestaciones del Programa Médico Obligatorio (PMO). Esta circunstancia y los elevados costos de los tratamientos, impide a miles de parejas tucumanas el acceso a la Salud", resalta Caponio.

Al momento de fundamentar la presentación de la normativa, el parlamentario se basó en lo que determina el artículo 40 de la Constitución provincial, en donde se indica que la Provincia procurará especialmente que las personas gocen de los siguientes derechos: "A la constitución de una familia, como célula primaria de la sociedad, con la protección del Estado para su desarrollo".

Descartando prejucios

Agrega el justicialista, en sus argumentaciones, jurisprudencia que apoya el requerimiento para que el Estado ampare a las personas que padecen esta afección, como el fallo de la Cámara de Apelaciones Civil, Comercial y del Trabajo de Rafaela que determinó: "Con el procedimiento terapéutico postulado se protege el ejercicio de formar una familia, lo que constituye una expectativa normal y natural de la convivencia matrimonial, que no puede frustrarse por el costo que signifique el tratamiento, ya que en tal caso se afectaría al sector de menos recursos, quienes verían impedido su interés de procrear, lo que en definitiva constituye una forma de discriminación que debe ser evitada", apunta el fallo citado.

Aclara, a su vez, quien fuera secretario de Gobierno de la pasada administración alperovista, que "sobre esta enfermedad y su tratamiento, existen muchos prejuicios y un alto grado de desconocimiento, llegando algunas personas a rechazar las técnicas de fertilización asistida por encontrarlas comparables a un aborto provocado. Nada más alejado de la realidad comparar una técnica destinada a asistir a una pareja a dar vida, con técnicas destinadas a cegar una vida".

A partir de la aprobación de la iniciativa, el legislador insiste en que se pondrá al alcance de la ciudadanía en general, técnicas de reproducción humana asistida que, por su costo, son inaccesibles para la mayoría de las parejas que sufren de infertilidad. "Costo que no sólo constituye un obstáculo para acceder al Derecho a la Salud, sino que también torna ilusorio el derecho reconocido en la Carta Magna provincial a conformar una familia".

"También este proyecto constituye un marco de garantías para el niño por nacer, otorgándole una especial protección en cumplimiento de la Convención sobre los derechos del niño, y disposiciones expresas de la Constitución Nacional y Provincial que reconocen el derecho a la vida desde la concepción", destacó Caponio.

“Faltan referentes femeninos que hayan ejercido un liderazgo real”

"El hecho de que sea una mujer la que ejerza un liderazgo ¿es delimitado o definido solamente por nuestro sexo o cuerpo, o bien se trata de una forma cultural de las organizaciones sociales?. ¿Nacemos con esa diferencia o es la propia sociedad la que nos inculca el género?", fueron los interrogantes planteados por Tamara Lagarón Jiménez, directora del Programa de Investigación y Desarrollo en Democracia, Anticorrupción y Buen Gobierno, durante una conferencia brindada el viernes en el Centro Cultural Virla como actividad para conmemorar el “Día Internacional de la No Violencia a la Mujer”.

De esta forma, la letrada indicó que en el caso donde el género condicione la cultura organizativa en los ámbitos públicos o privados de gestión y administración, se deduce que "en la historia, con este patriarcado que nos está reinando todavía, ha hecho que existan en la realidad falta de referentes femeninos que hayan ejercido un liderazgo real. Podemos hablar de Eva Perón, pero como 'mujer de', Hillary Clinton como 'mujer de', o la propia Cristina Kirchner la 'viuda de', hay pocas mujeres que, al día de hoy, sean lideres natos, que hayan ejercido un liderazgo en oposición al hombre y sin apelar a los roles masculinos", argumentó.

En relación al patrón masculino dominante al cual hizo mención, Jiménez alegó que, en torno al estándar de liderazgo, "las mujeres creen que deben ejercerlo tal cual los hombres lo hacen, sin tener en cuenta los beneficios o cualidades que la condición de mujer les puede imprimir a sus conducciones. Hay una ausencia de referentes líderes reales que se hayan posicionado por su propio pie".

Entre uno de los factores que impidieron la concreción de un rol femenino en el cual guiarse para la ostentación de los espacios de poder por parte de las féminas, la especialista española (pero radicada en Tucumán hace ya tres años), sostuvo que "hay una falta de masa crítica y comparativa, no tenemos con quien ejercer una comparación, no sabemos quién es la otra parte con quien podemos establecer diferencias y tener en cuenta si estamos mejorando, empeorando, ejerciendo un liderazgo de poder de una forma correcta o de mala manera".

Así también, caracterizó que en el desenvolvimiento de las funciones jerárquicas, la mujer "tiende a delegar más el poder a los demás porque su objetivo es la calidad, no el poder en sí mismo, en cambio el hombre lo retiene. Además, nosotras utilizamos las habilidades de los demás miembros del grupo de trabajo, la mujer asume riesgos para enfrentar la actividad, no se acomoda a la situación que le ha sido dada, tiene un carácter más innovador y no le importa enfrentarse para concretar el cambio", ejemplificó.

Agregó, como otras cualidades propias del carácter dado por la femineidad, que "las mujeres son más consensuadoras para la solución de los problemas, intentan aunar posiciones, con una actitud receptiva y participativa, asumir un liderazgo multidimensional para el desarrollo de valores y acciones colectivas, disponibilidad para el cambio y preocupación por el abuso de poder".

Finalmente, Tamara Lagarón, bregó por romper las barreras de género a través de políticas públicas "para introducirnos y seguir caminando en el desarrollo profesional. Las mujeres podemos demostrar el talento y creatividad, ejercer el liderazgo y con sus consecuencias sobre el buen gobierno, fundado en la transparencia, igualdad y no ejercer el liderazgo como el hombre lo impone, sino a través de nuestras propias características de mujer", adujo.

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