El aumento llegará para todos, porque los vehículos de alta gama subsidian el precio de los autos más populares. En algunos modelos la incidencia asegura un impacto en el precio final que puede llegar hasta el 80 por ciento.
A raíz de la medida, varias automotrices suspendieron lanzamientos que estaban previstos. Además, en la práctica la suba de precios no sólo afectará a los modelos involucrados sino también al resto del mercado, al perderse la rentabilidad que se consigue comercializando las unidades más caras, e incluso se trasladará a los usados de similares características.
En Salta, la situación no es distinta, por el contrario se complica, porque es un mercado más pequeño y cualquier turbulencia afecta al conjunto de la actividad. Lo preocupante es que también generará una suba en los usados, porque la demanda se volcará en ese sector, aunque tendrán una suba más paulatina.
Ni bien terminaron los festejos por el nuevo récord de ventas alcanzados en 2013, el sector automotor enfrenta un nuevo desafío, quizás el más importante, porque están en juego las valoraciones que lo convirtieron en el eslabón más vital en los últimos años de la cadena industrial en materia de producción. Este año y por disposición del Gobierno, las empresas automotrices deben aplicar los nuevos impuestos internos que regirán y por la forma de calcular, la incidencia implica un impacto en el precio final que puede llegar hasta el 80%. La ley establece que los vehículos de un valor de venta a concesionarias (antes de impuestos y comisiones) superior a los $170.000 paguen una alícuota del 30% y que los que superen los $210.000 abonen una del 50%. Aunque el incremento del precio final puede variar según el nivel de la escala en que se encuentre.
Directivos de las concesionarias de Salta consideraron que la medida no sólo afectará a la actividad automotriz, sino también a los consumidores, que en definitiva son los que terminan pagando. Pero, a partir de ahora, la elección estará sujeta indudablemente al aumento que sufrirán los autos, porque algunos -los más caros- llegarán a sufrir un incremento que asustará a más de uno y, sin dudas, ya no alcanzará el justificativo que la inversión sirve para protegerse de la inflación.
Un estudio de la Asociación de Concesionarios de Autos de la República Argentina (ACARA) calculó que son más de 25 las marcas alcanzadas por el impuesto, 120 modelos con 370 variantes y abarcaría al 55% de los que se comercializan en el país. “Esto representa el 15% de la facturación del sector”, destaca el informe.
Tanto la ley para la creación del impuesto a los autos de alta gama, como el llamado “acuerdo” para reducir importaciones en el primer trimestre van de la mano en la política económica y son medidas que distorsionan con fuerza y revierten incentivos de inversión en sectores vitales. Estas decisiones afectarán negativamente a la producción y al mercado del sector que representa más del 80% del crecimiento total de la Industria. El objetivo de la medida oficial es desalentar la compra de vehículos importados ante la falta de dólares que se refleja en la caída de las reservas, ya que casi la totalidad de los 0 km que deben pagar el “impuestazo” son importados.
Más allá de los argumentos, la situación afectará a la economía y fundamentalmente alejará a muchos argentinos del sueño de tener el auto familiar. Esto sucedería porque las terminales radicadas en el país combinan oferta de autos producidos localmente con autos importados, aunque los que aportan mayor rentabilidad son éstos últimos, por lo que al no contar con esos márgenes deberán compensar aumentando los precios de los nacionales. En el caso de no poder hacerlo, terminarán realizando el peor ajuste que consiste en el recorte de la producción, lo que significa destrucción de puestos de empleo, caída en las inversiones y reversión de lo avanzado en los últimos años; concretamente alcanzar la cifra de un millón de ventas, que -el sector- en 2013 estuvo muy cerca de lograrlo.
“También perjudica al cliente”
“No solo afectará a las concesionarias sino al cliente. Así como el impuesto al cheque, que en principio, se implementó por 15 días y después no se lo sacó más, pasará lo mismo con este tributo. Hoy incluye a los autos de alta gama, luego le tocará a los autos medianos y finalmente a los chicos. Si no hubiera inflación no habría problemas. Es una contradicción, porque en vez de estimular a las inversiones, con éste tipo de medidas la alejan”, destacó Arnaldo Hubaide, gerente de Toyota
Al profundizar el concepto expresó que: “El SW 4, se produce en la Argentina. Estamos produciendo 95.000 vehículos por año y llegaremos a 145.000 autos, destacando que la empresa anunció el año pasado una inversión de US$ 800 millones de dólares. Hoy las reglas de juego cambiaron, porque también subieron los patentamientos y se incrementaron los aranceles que del 1% pasaron al 2%”.
Consideró que el gobierno en su afán de preservar reservas, pierde recaudación, porque con este impuesto no perderá divisas por casi US$ 800 millones en un año por la importación de vehículos, pero dejará de recaudar más de mil millones en impuestos genuinos que generaba la venta anual del sector.
“El impacto será del 60%”
“En nuestro caso toda la gama de productos está afectado con el nuevo impuesto y, por esa razón, todavía no tenemos lista de precios. Esperamos los próximos días, a ver cómo se resuelve la situación. Creo que en nuestro caso el impacto para el cliente será del 60%. BMW está buscando la alternativa de traer vehículos que sean más accesibles al bolsillo del cliente, aunque todavía no tenemos directivas”, afirmó Gabriela Maseda, gerente de Berlín Motors, la empresa con sede central en Tucumán.
“Por el momento los autos que tenemos los vendemos al precio de lista, pero observamos un poco de temor y la gente se maneja con mucha cautela, aunque el mes de enero no marca un parámetro de lo que puede ocurrir en los próximos meses”.
Más adelante, Maseda estimó: “En estos momentos tenemos autos en stock y otros que están llegando, a esos se les aplicará el nuevo impuesto. Lo preocupante es que nosotros, en el momento de inaugurar esta sucursal, se estaba gestando el nuevo impuesto. La buena noticia consiste en que BMW puede, a partir de ahora, brindar el servicio de posventa para los clientes de Salta y Jujuy, que estaban demandando este servicio”.
“Tendrá un impacto negativo”
Es un impuesto o una medida destinada a mejorar el balance de divisas, no a proteger y a fomentar la actividad de la comercialización, por lo tanto va a tener un impacto negativo.
Como efecto inmediato afectará franjas de autos mediana-alta y alta, disminuyendo su venta y lógicamente esperaremos que esos clientes se vuelquen a autos de gama inferior. Como efecto mediato, si no se actualiza el monto que establece la ley de impuestos internos, paulatinamente se irán incrementando otros modelos, que aumentaron sus precios, por el impuesto, ocasionando una transferencia de recursos de la industria automotor al Estado, originando pérdidas a nuestro sector y a largo plazo también al Estado”, afirmó Alberto González Thomas, Gerente de Dycar.
El directivo aseguró que hay que tener en cuenta que los montos mínimos no alcanzan solamente a los de altas gama. Otra consideración importante es que muchas empresas invirtieron para mantener la tendencia que tenía la actividad en los últimos años, de esta manera poseen estructuras, empleados e inversiones que se verán afectadas injustificadamente. Por otra parte, como efecto comercial inmediato se incrementarán los valores de los usados de esa gama”.
“Hoy no tengo precios”
“En estos momentos el nuevo régimen impositivo alcanza al 30% del total. Estimo que se van a dejar de vender esos autos, porque el fuerte aumento prácticamente los saca de circulación, con el agravante de que se complicará en el futuro el mercado del usado. Tal como está la normativa, alcanza a los de gama media. El caso del Vento 2.5 Tiptronic en adelante. El problema es que al tener una cláusula de ajuste, en el corto y mediano plazo van a ingresar los otros autos”, manifestó Humberto Santillán.
El ejecutivo, que comercializa vehículos de la línea Volkswagen, destacó que el impacto representa el 30% de aumento nominal en el caso de los autos de $170.000, con una tasa que representa el 50%, en tanto que los más de 210.000 llega casi al 100%. “Se va a dejar de vender el segmento medio y en caso de que el cliente tenga en cuenta que el utilitario (Amarok) no está dentro del impuesto, en vez de un Passat de $800.000 se va a comprar una Amarok full que cuesta aproximadamente $360 mil”. Finalmente sostuvo que al día de hoy no ha recibido la lista oficial con el aumento. Tampoco tengo precios. Voy a esperar que la terminal mande los precios. Hoy no los tengo”.
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