Con el impuestazo de Alicia Kirchner, Santa Cruz encabezará el ranking de las provincias con más cargas impositivas

Con el impuestazo de Alicia Kirchner, Santa Cruz encabezará el ranking de las provincias con más cargas impositivas

Lo que no pudo conseguir en su momento Alicia Kirchner, cuando gremios y vecinos se le opusieron en mayo, lo intentará aprobar el jueves 8. El impuestazo, indefectiblemente se trasladará a los precios, generará un efecto rebote que impactará en todos los estamentos productivos y pondrá a Santa Cruz del lugar 8º en el que figuraba en el ranking del IARAF (Instituto Argentino de Análisis Fiscal), hasta el 2014, en el 3º, teniendo en cuenta las estimaciones del proyecto del impuestazo que pretende aprobar la Legislatura.

En el mes de mayo de este año, Alicia Kirchner intentó imponer un impuestazo dentro de un paquete de leyes que fue abortada por gremios y la oposición. Horas de mucha tensión se vivieron afuera de la Legislatura, cuando el Vicegobernador Pablo González dio órdenes estrictas de que el paquete de leyes con una suba de impuestos desmedida e inconsulta, fuera aprobado por el oficialismo.

En aquella oportunidad, debido a la protesta, la gobernadora debió replegar sus huestes, pero no cejó en el objetivo. Esta semana, apareció un proyecto modificatorio del Código Fiscal de la provincia, que afecta la actividad comercial, industrial, empresas, comercios, compra, venta, alquileres y toda actividad económica de la provincia, con aumentos de cuotas y alícuotas que en algunos casos redoblan el gravamen original, hasta darse la incongruencia de que la compra del pan, será penalizada con una carga del 3%, para sostener el andamiaje deficitario de un gobierno sin respuesta ante la propia criatura que crió durante 25 años, agrandando un Estado que hoy no puede sostener. Por esta razón, tratan de meter la mano en el bolsillo de la gente, con el fin de recaudar para sostener el despilfarro.

Demorado pero no olvidado, el impuestazo de Alicia Kirchner mutó, tomó otra forma, se hizo más masivo, más brutal y entró por la puerta grande de la Cámara de Diputados, para ser aprobado “si o si” pasado mañana y comenzar a regir cuanto antes, para que el Estado pueda succionar del bolsillo de los trabajadores, los magros salarios que pagan tarde o nunca, a través de impuestos, contribuciones, sellos y aumentos de cuotas y alícuotas a casi 900 mil actividades en Santa Cruz.

Como es natural en el kirchnerismo, luego de convalidar de manera inconsulta este verdadero atropello a la ciudadanía y enviarlo a la Cámara solo para cerrar un trámite, cuya consecuencias encarecerá la vida de todos por la voracidad estatal, la gobernadora anunció irónicamente que el debate y al consulta están “abiertos”. Obviamente que un debate o una consulta deben hacerse previamente a establecer las condiciones para desarrollar una idea. En este caso, la decisión está tomada y el instrumento legal confeccionado. La invitación a “debatir” es solamente un sucedáneo para que todos crean que hay participación, cuando en realidad nace de una decisión política unilateral y aviesa.

Al top ten de las más caras

De acuerdo a estadísticas desarrolladas por el IARAF (Instituto Argentino de Análisis Fiscal), la provincia de Santa Cruz, hasta el año 2014 se encontraba en el 8º lugar entre los estados provinciales con mayor carga tributaria. OPI se comunicó con la oficina de estadísticas para recabar más datos y marcar una proyección en virtud de los nuevos valores ajustados por el impuestazo que pretende llevar a cabo el gobierno provincial y si bien las fuentes reconocieron que no tienen datos concretos para evaluar con exactitud en qué lugar de ese ranking se posicionará Santa Cruz, en caso de aprobarse este impuestazo, estimaron que podría ubicarse (comparativamente obteniendo un promedio población/comercio/impuestos) entre el 3 y 5º lugar entre Misiones, Tucumán, Capital Federal, Neuquén y Tierra del Fuego, que son las provincias con mayor carga fiscal.

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) emitió el año pasado un documento, donde denuncian la propensión de las provincias a aumentar sus cargas impositivas para cubrir déficit, reduciendo la actividad comercial, aumentando la presión tributaria que se traslada a los precios, desalentando la desinversión y generando inflación.

De acuerdo a ese informe, en el 2010 un 62,5% de las provincias subió Ingresos Brutos al comercio y la industria y se registraron más de 20 tasas distintas, subiendo las alícuotas y creando nuevos tributos que se superponen con los nacionales y/o municipales.

Fue la CAME quien hace un año advirtió que la presión fiscal sobre las empresas crece descontroladamente en todo el país”, remarcando que desde el 2012 al 2015, “se registró un aumento tan significativo de la presión fiscal a las Pymes, que actualmente se está llevando el 60% de sus márgenes brutos”.

Aquí van por más

Con este cuadro casi recesivo de actividad económica, una inflación que castiga fuertemente los bolsillos más flacos, sin aumentos salariales significativos o al menos muy por debajo del costo de vida, en Santa Cruz se suma el encarecimiento de toda la actividad económica a través de este virtual impuestazo que contra viento y marea, la gobernadora quiere y necesita aprobar, cuidándose de no enojar a sus amigos del juego y a las mineras, entre otros.

Obviamente, como lo refiriera la fuente del IARAF a OPI, “invariablemente todo ajuste fiscal que se haga sobre la industria o el comercio, se traslada a los precios”; es decir, para que la gente tenga en claro que esto no es gratuito o sectorial, el paquete impositivo que pretende aprobar Alicia en diputados el día jueves 8 de septiembre, caerá destructivamente sobre el bolsillo de los asalariados y pauperizará aún más, la situación crítica en que vive un amplio sector de los trabajadores públicos y del comercio, en relación de dependencia. Tal vez por eso es que el Ejecutivo se apuró en convocar a docentes “a paritarias”, como forma de atenuar el ajuste; y no llama a cualquier sindicato, sino a uno de los gremios que más se les opone a sus políticas públicas.

“Sin duda, aún sin tener las proyecciones ni evaluaciones concretas, puedo decir que en base a los números que vi en el proyecto de reforma impositiva que me enviaste y pretenden aprobar, Santa Cruz estará, al menos, entre las 5 primeras provincias más caras del país en materia comercial, industrial y laboral”, indicando el técnico que teniendo en cuenta la escasa población con que cuenta Santa Cruz, la distribución de la carga general promedio es muy grande, pero a su vez la que sufre la población económicamente activa es aún mayor que en otras provincias donde la misma se distribuye y reparte de manera más horizontal, entre actividades diversificadas y especialmente a partir de las industrias, actividad de la cual carece totalmente Santa Cruz.

Contrariamente a lo sucedido en el mes de mayo y días previos al tratamiento del impuestazo, en esta oportunidad, los sindicatos, principales movilizadores de las protestas en la provincia, no han tomado la posta para lanzar una convocatoria masiva que repudie esta acción absolutamente arbitraria y fuera de oportunidad.

Tal vez la estrategia de Alicia Kirchner, haya dado el resultado que esperaba y sus asesores, crean que lo que en mayo no pudo ser, hoy es perfectamente viable, porque la sociedad está con la guardia baja de tanto hartazgo. Pensemos que en paciencia y artimañas, nadie le puede ganar a este gobierno.

En tanto, el jueves 8 habrá una sesión donde cada diputado tendrá la oportunidad de votar en favor o en contra del pueblo que dicen representar. Será un día clave para los diputados por municipio, que tendrán que volver y explicarle a sus votantes, la postura política que haya defendido. El día después, en OPI haremos un cuadro donde informaremos cómo votó cada uno, con el solo fin de explicarle a la gente de quiénes se vale el gobierno para formalizar sus engaños y sacar ventaja a esta democracia que parece ser participativa pero en la práctica, no lo es. 

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