En el Ministerio de Infraestructura y Planificación se formalizó la firma de contrato por el cual se adjudicó a la empresa Delta Construcciones las obras para mejoramiento del barrio 23 de Agosto de Abra Pampa.
Las obras especificas corresponden al abastecimiento de agua potable, sistemas de desagües cloacales y desagües pluviales, red primaria de media tensión, subestación transformadora, red eléctrica y alumbrado público; ed vial con 48.207 metros cuadrados de calzada, red peatonal: 12.153 m2 de vereda.
También se tiene prevista la construcción de obras de equipamiento comunitario con un total de 388 metros cuadrado de superficie cubierta y equipamiento urbano con la instalación de 205 contenedores domiciliarios de residuos y 40 señalizadores de calle.
El monto para la obra es de $7.583.279,51.
Figueroa Caballero, dijo que el Programa de Mejoramiento de Barrios (ProMeBa) “viene funcionando hace mucho tiempo y con marcado éxito en la provincia” y agregó que “en los barrios Punta Diamante y El Chingo se están llevando a cabo obras en el marco del programa mencionado”. “Un equipo técnico está realizando el estudio de factibilidad para realizar obras similares en el barrio La Merced de San Pedro”, completó. Enfatizó que es “ventajoso para la ciudad de Abra Pampa el contrato firmado, ya que las obras son de una gran magnitud, no tanto por lo que está a la vista, ya que la mayoría de las mismas van bajo tierra, pero el fuerte respaldo que está realizando el Gobierno de la Provincia pone de manifiesto la preocupación por la inclusión y mejor calidad de vida de los habitantes de la Puna”.
Opinó que “este programa está transformando de a poco los diferentes barrios de nuestras ciudades jujeñas”.
En referencia a las viviendas que faltan entregar, adelantó que en cuanto se terminen de realiza las obras de infraestructura se estará en condiciones de entregar alrededor de mil este año.
Machaca agradeció el trabajo de gestión de las autoridades del Ministerio y del Ivuj “para hacer realidad estas obras que son de una gran necesidad para el pueblo y comunidad abrapampeña
Manifiesto solidario
objeta inconductas
El Movimiento Popular Jujeño (MPJ) expresó su solidaridad con cuadros militantes de la Unión Cívica Radical (UCR), que días atrás fueron objeto de conductas agresivas cuando difundían el Acuerdo de Convivencia por el Progreso, oportunidad en la cual también sufrieron el robo de elementos de difusión. “Este ataque es a la sociedad toda. No olvidemos que la violencia engendra violencia”, advirtió la dirigencia partidaria y resaltó que “la violencia política puede llegar alcanzar una magnitud y multiplicidad, que necesita ser reconocida como una epidemia que en poco tiempo superará a cualquier enfermedad como causa de daño y muerte de seres humanos”. Apuntó que son cuatro los procesos sociales que actúan en el desconocimiento de la violenci: Tomarla como natural, hacerla invisible, encubrirla y habituarnos o hacernos insensibles a ella. “Se trata de un conjunto de operaciones psicológicas permisivas que nos llevan a aceptar la violencia política como algo natural, legítimo y pertinente a la vida cotidiana”, señaló. Observó que “no hay nada de natural en las violencia política” y que en realidad “los componentes genéticos dotan al ser humano de un potencial de agresividad que juega un rol esencial en la autodefensa y en la evolución humana”. “Pero este potencial agresivo es modelado por cada cultura mediante la socialización y puede o no devenir en violencia, la que es evitable”, acotó.
La conducción del MPJ, indicó que los aspectos negativos de la violencia necesitan ser descriptos en términos de sus operaciones concretas, de aquellos procedimientos que aceitan su accionar social y sostienen su persistencia, entendiendo que sólo así, develando sus principales causas y contextos, se podrá ir recortando y limitando sus ramificaciones.
“Es imprescindible identificar y revertir aquellos mecanismos que lubrican el accionar de la violencia, cualquiera que sea el nivel en que actúen. Existen grupos o individuos cuya tarea es hacer aceptables las actitudes violentas”, expresó.
Consideró oportuno recalcar, que “las operaciones facilitadoras de la violencia resultan esenciales para iniciar y sostener en principio cualquier guerra, pero participan también en la vida cotidiana, en la construcción de la violencia en el hogar, la escuela, el ámbito laboral”. “Entender y ser capaces de detectar cada una de estas operaciones, puede permitirnos desarrollar instrumentos adecuados para desarmarlas”, puntualizó.
Por último, instó a toda la comunidad jujeña a “repudiar estas conductas lindantes con la psicopatía” y a los poderes públicos a “identificar a los responsables del injusto y proceder a su procesamiento con las debidas garantías constitucionales”.


Comentá la nota