Impresionante recibimiento para el plantel de Luján tras la salvación

En el peaje de acceso a la ciudad, varios hinchas ya aguardaban el colectivo que trasladaba a los jugadores. La explosión se produjo cuando llegaron a la plaza Colón, donde cientos de fanáticos festejaron la permanencia en la Primera C.

Fue el viaje más lento. Y estaba merecido. El micro del plantel de Luján tardó un par de horas para recorrer poco menos de 60 kilómetros que separan el estadio de Almagro en José Ingenieros con nuestra ciudad. Incluso en algún noticiero nacional se informaba del tránsito lento a causa de los festejos del Club Luján. Los jugadores no querían que terminara nunca la fiesta. Aunque una vez en nuestra ciudad los esperaba un festejo aún mayor.

La caravana se armó en la puerta misma de la cancha de Almagro, en donde los allegados al club y los familiares de los jugadores se sumaron a los bocinazos del micro desde donde asomaban banderas con los colores rojos y blancos. Santiago Fredes era el encargado de dirigir la batuta de la improvisada hinchada. Pero había más sorpresas, ya en el peaje que limita con la ciudad de General Rodríguez, un grupo de hinchas aguardaba el paso del colectivo. A ellos se sumaron, varios futuros dirigentes como Mariano Peretto, quien será a partir del próximo sábado vicepresidente de la institución, o el “Chaja” Decunto, que formará parte de la comisión directiva, los que estuvieron presenciando el choque ante San Miguel. Los jugadores bajaron y saltaron un rato largo entonando canciones dirigidas a sus clásicos rivales, para luego retomar el viaje. Bajo el puente de Control, otro grupo aguardaba la llegada del micro, entre ellos se destacaba la presencia de Walter Cataldo que en su auto particular se había adelantado al micro.

Mientras tanto, en la plaza Colón ya se agrupaban cientos de fanáticos con los colores rojo y blanco. Los cantos y las bombas de estruendo se escuchaban a la distancia y varios vecinos despistados no comprendían bien la situación. Entrada la noche, circular por el centro ya era un caos. La puerta de la Municipalidad fue el epicentro del festejo, en donde era esperado el micro, los jugadores descendieron y se sumaron al festejo. Sólo el “Mudo” Ferrari, estandarte de la delegación, se quedó arriba y partió con el chofer con destino incierto.

Las bombas y los cánticos ganaron nuevamente la noche, con hinchas y jugadores entremezclados. Luego el grupo se desplazó por la calle San Martín con los futbolistas por delante, cerrando con bombos y redoblantes y bocinazos de varios motoqueros que se sumaron al festejo. Tras agradecer frente a la Basílica Nuestra Señora de Luján, el monumento a Manuel Belgrano sirvió de escenario para los jugadores e hinchas que cantaron “Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta se va a la D”. Tras una hora de festejo y brindar un aplauso a los hinchas, Martín Pérez Bianchi fue la voz cantante a la hora de agradecer: “Esto es de nosotros para todo el plantel y para todos los que en la buenas y en las malas nos apoyaron. Es la hora que festejemos un ascenso”.

Mientras en el reloj de la iglesia marcaba 8 campanadas, el grupo comenzó a disiparse. Entre los presentes pudo verse a Eduardo Rilo, quien le dio un interminable abrazo a Fernando Luchetta. El futuro presidente, un rato antes frente al Palacio Municipal, se saludó con el intendente Oscar Luciani. Luján se queda en la C.

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