El primer capítulo del carnaval teatral tuvo lugar el lunes y fue presenciado por unas 5 mil personas en el anfiteatro. Las comparsas desarrollaron sus temas usando recursos de actuación, danza, canto y acrobacias.
CLARISA ZACARIAS
De la Redacción
Tras varias reprogramaciones, finalmente el lunes iniciaron los shows de comparsas, característicos del carnaval capitalino.
El primer show, denominado generalmente entre los realizadores como “ensayo general”, debido a la poca disponibilidad que tienen para probar sus propuestas en la previa al estreno, resulto mejor en general para Sapucay, comparsa que llega al 2015 con la herida abierta por el resultado del carnaval anterior, en el que Ara Berá resultó campeona por una diferencia de 5 puntos, conquistados en los shows de comparsas.
Es para destacar la notable presencia del público, que si bien no llenó el Cocomarola, acudió en cantidad al anfiteatro, considerando las repetidas reprogramaciones y que se trató de un lunes. Se estima que unas 5 mil personas presenciaron el show, que contó con la apertura del grupo Tupá.
Esta noche se realizará el segundo show, con la actuación de la banda Samba Fan. Arandú Beleza será la primera en ingresar al escenario Sosa Cordero, seguida por Sapucay, Ara Berá, y el cierre para Copacabana.
Ara Berá
La comparsa del Rayo fue la encargada de romper el hielo, esperada con ansiedad por su público. A lo largo de seis bloques, Ara Berá narra trece historias de amor, signadas por la violencia, la locura, el imposible, el ensueño y la mundanidad. En el despliegue escénico de la comparsa, se destaca el lujo y la dimensión de los trajes.
El grupo apertura, encabezado por Andrea Rzepeki y Francisco Benítez representando a Cupido, marca un adelanto de lo que será el resto del show, con parejas famosas que son flechadas por el dios del Amor.
Entre las sucesivas historias presentadas, resaltan la de la Bella Durmiente, acompañado por la cantante Ana Paula Bonczok. En dicha escena, las miradas se las roba Belén Fernández Coutinho, interpretando a una Maléfica excepcional.
El cuadro más dramático y llamativo es el del Jorobado de Notre Dame, con una gran interpretación del director Javier Luquez Toledo como Cuasimodo, y de los bailarines Silvana Martinez y Carlos Segovia, como Esmeralda y su gitano enamorado.
La escena más llamativa, en cuanto a lo musical, es el dedicado a los amores entre personas del mismo sexo, con bailarines en tacos aguja realizando coreografías al ritmo de “Borned this way” de Lady Gaga, algo que llevó bastante ensayo.
Ara Berá presentó un show correcto, pero al que quizás le faltó algo de la fuerza de años anteriores y la explosión musical a la que tiene acostumbrado a su público.
Copacabana
La presentación de la Esplendorosa gustó al público, que le dedicó encendidos aplausos en más de un número. El show plantea un recorrido por varios países caribeños, mostrando encendidas coreografías al ritmo de cumbia, rumba y merengue.
Copacabana aprovecha en el show sus puntos fuertes, como la capacidad de baile de muchos de sus integrantes y la magnífica voz de Lorena Larrea.
Un párrafo aparte se merece Gabriela Toledo, quien realiza un acto de “pole dance”, con algunos trucos infartantes que fueron muy festejados por el público.
Copacabana presentó un espectáculo alegre y con mucho ritmo, en el que sobresalieron los números coreográficos, compensando de esa manera la simpleza y falta de prolijidad en el acabado de algunos trajes.
Sapucay
La comparsa del Gallo sorprendió con su presentación, este año marcada por el trabajo de Matías Pisera, quien realizó el guión y la dirección general del show, en el que se vio un gran despliegue escénico, con telón, decorado, telas y trapecios.
La historia, protagonizada por un acróbata, comienza en un circo hechizado por una bruja. El acróbata se enamora de la trapecista, hija del dueño del circo, y para conquistar su amor es llevado en un viaje imaginario a conocer distintos circos del mundo, acompañado por los payasos Alfredo Ojeda y Victoria March.
Es para destacar, además del trabajo de los acróbatas y trapecistas profesionales, el esfuerzo realizado por muchos comparseros amateurs, que aprendieron y practicaron durante meses trucos para este show. Resaltan los números de Karina Lencina, interpretando a una serpiente encantada y el cuadro de los domadores de fieras, encarnados por Florencia Balbis y Sebastián Forte, muy compenetrados en sus personajes, así como también las fieras domadas.
Sapucay presentó un show deslumbrante que, a pesar de ciertos cambios bruscos entre cuadro y cuadro (de Las Vegas al chamamé y de allí al show de acrobacias) mantuvo en vilo a los espectadores.
Arandú Beleza
A la Verde y Blanca le tocó en suerte cerrar el primer show de comparsas, presentando la historia del samba enredo, desde su nacimiento entre los esclavos africanos traídos a Brasil por los lusitanos, pasando por su crecimiento en dicha nación y su llegada a Corrientes por la costa del río Uruguay, para finalmente surgir y manifestarse a través de la comparsa Arandú Beleza.
La música es un punto fuerte de esta joven comparsa, en la que destacan su grupo de apertura, las bahianas y figuras como Virginia Acosta, Evangelina Melgarejo y Melisa Lecuna, interpretando los temas de años anteriores.
El show se plantea como una sucesión de números coreográficos, elaborados por Matías Sodero y Gonzalo Barrios, desde los cuales se realiza el recorrido mencionado, haciendo especial hincapié en los temas y samba enredos presentados por la comparsa en sus diez años de existencia.
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