Estiman que el kilo de costilla podría rondar los 50 pesos para Navidad y Año Nuevo. Culpan de la situación a la falta de stock ganadero. Bajó el consumo entre un 30 y un 50% pero también es menor la disponibilidad de productos cárnicos en los mostradores.
Los elevados costos obligan a los consumidores a incorporar cambios en el hábito alimentario.
Solamente en lo que va del año, los precios de los distintos cortes cárnicos se incrementaron entre un 80 y más del 100%, tendencia que según los frigoríficos y carnicerías locales se acentuaría de aquí hasta fin de año.
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