La Municipalidad de Bragado ha sido condenada en mayo de este año al pago de una indemnización –que si bien aún no está liquidada en el expediente-, que sería cercana a los 100 mil pesos, incluidos los intereses.
L.A.A. había ingresado el 17 de marzo de 1977 como personal de servicio y en planta permanente en el corralón municipal. Después fue trasladado a la planta de bombeo donde realizaba tareas de limpieza y mantenimiento.
En diciembre de 1993 le iniciaron un sumario administrativo, por informes del entonces Director de Mantenimiento, Raúl Miguel Becce, quien aseguró que ese empleado perjudicaba enormemente al municipio, por ausencias y ser encontrado en estado de ebriedad, extremos. Pese a que se había aconsejado 30 días de suspensión, la Junta de Disciplina, se extralimitó y aconsejó la cesantía.
Por otra parte, el máximo tribunal provincial consideró que el sumario administrativo adoleció de graves vicios en su sustanciación, y que se privó al empleado de su debida defensa, sobre todo porque no sabía leer ni escribir.
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