Seguidores del ex gobernador se resisten a armar otro partido para las próximas elecciones, una posibilidad que hace días el propio Iglesias planteó junto a Fayad.
Si bien es cierto que el mismo Roberto Iglesias niega esa intención, a la que considera una especulación "mediática", no es menos cierto que en los departamentos sus seguidores no se ven rompiendo la afiliación al partido y llenando la ficha de un nuevo espacio.
Es que para muchos de los referentes de este sector, fuertemente enemistado con la conducción del Comité Provincia que conduce Alfredo Cornejo, aquella aventura kirchnerista que encararon quienes hoy lideran el partido, no es un ejemplo a seguir y, por el contrario, constituiría un impedimento en el camino a lograr triunfos territoriales, como las intendencias y la gobernación en 2015.
"Por afuera, nada"
Una realidad de la actual Convergencia, el sector que lidera Iglesias, es que la mayor concentración de fuerzas se da en el Gran Mendoza, principalmente en Capital, donde su amigo y ahora aliado Víctor Fayad también ha prometido buscar "alguna alternativa" para no acatar la decisión partidaria de ir a internas el próximo 14 de abril.
Pero en las zonas alejadas de la metrópoli mendocina, las fuerzas decaen y en varios casos no ven como una solución dejar la estructura para apoyar al ex gobernador.
Así lo explicó Leonardo Viñolo, concejal iglesista de General Alvear, al confirmar que si bien el liderazgo de Iglesias sigue intacto, no ven bien alejarse de las filas partidarias. "Nuestra intención es avanzar en 2013 para lograr la intendencia radical en 2015", destacó Viñolo, sentenciando: "Por adentro, todo; por afuera, nada".
Según su visión, el diálogo con las otros sectores internos, al menos en ese departamento, "es cada vez mayor", lo que auspicia mayores posibilidades políticas.
Algo similar ocurre en Tupungato, donde la Convergencia conduce el comité departamental.
El edil iglesista Gustavo Soto, candidato a intendente en 2011, confirmó que su sector "está pensando" la posibilidad de abrirse siguiendo a Iglesias, pero consideró que "no están dadas todas las condiciones aún" y que, desde su punto de vista, no habría que irse.
"Yo no soy de la idea de irnos", dijo Soto, aunque lamentó la "escasa contención" que la actual conducción provincial da al iglesismo y resaltó que el partido "no se puede dar el lujo de quedarse sin Iglesias o Fayad".
En consecuencia, consideró que Cornejo y todo el Comité "deben hacer lo posible para que todos estén adentro".
En Tunuyán, donde el cimbronazo de haber perdido la intendencia todavía se siente y conviven varias líneas internas, la del iglesismo ha quedado bastante relegada. Sin embargo sus referentes seguirían a Iglesias a donde vaya.
Así lo afirmó Leonardo Hisa, quien destacó que "se está evaluando" esa posibilidad. "Si es necesario, iríamos por afuera", confirmó Hisa, tras recordar que la UCR hoy tiene un sello "gracias a Iglesias" y, a pesar de eso, "no tiene cabida" en el partido.
Por su lado, otro veterano dirigente iglesista tunuyanino, Miguel Manzano, señaló que la estructura los "obliga" a decidir en esa dirección. "No queremos irnos pero casi nos están obligando", dijo, aunque dejó todo supeditado a lo que decida el sector, porque en él "no hay verticalismos".
Mientras tanto, el resto de las fuerzas se alinea detrás de la figura del ex intendente Eduardo Giner, un amigo de Iglesias que hoy, con la Línea Federal, se ubica en la vereda de enfrente y que el viernes pasado reunió a gran parte del radicalismo departamental, no sólo para mostrar su adhesión a la actual conducción sino también porque considera que, para ganar, es vital la unidad.
"Estamos convencidos de que hay que trabajar adentro del partido", indicó Giner, al tiempo que resaltó que "no se puede desconocer" a la conducción partidaria; precisamente lo contrario de lo que plantean Fayad e Iglesias.


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