El ministro Jorge Ibáñez aludió a las pautas estratégicas del plan Formosa 2015 y que forma parte de la definición de un modelo de provincia que, según lo refirió, ya fue plebiscitado en diversas oportunidades en reiteradas oportunidades y que propicia sus características como agrícola, ganadera, forestal, hidrocarburíferas y turística, amén de proponer la necesidad del procesamiento de la materia prima en los lugares donde se producen.
“Y a esto hay que desmentirlo categóricamente y no porque sea mala la soja sino porque, ni aunque quisiéramos, podríamos hacer soja en todo el territorio formoseño porque la soja al igual que otros granos no se hace donde uno quiere sino donde las condiciones agroecológicas de la tierra así lo permiten”, explicó.
Y en ese sentido, informa que en el oeste y en el centro oeste no se podría hacer soja como tampoco en la franja del este cercana al río Paraguay o al río Bermejo, con lo cual entiende que queda desvirtuada la crítica de que el modelo formoseño apunta a hacer una provincia sojera en desmedro de otras producciones.
“El modelo apunta a la diversificación de los cultivos y quien se tome el trabajo de leer el plan estratégico podrá saber que en cada zona se debe realizar lo que agroecologicamente sea más conveniente y a partir de allí se estudiaron todos los procesos de la producción primaria y se determinaron cuales son las áreas favorables para cada uno de los cultivos”, insistió.
También negó que fuese cierta la crítica de que se pretenda convertir a Formosa en una provincia exclusivamente ganadera ya que, como lo había afirmado, se apuesta a la diversificación desde el mismo momento que el gobernador Gildo Insfrán dio a conocer el contenido del modelo formoseño y uno de los requisitos esenciales de la propuesta del mismo modo que la sustentabilidad.
“No nos cansaremos de decir que la sustentabilidad debe ser económica para que tenga perdurabilidad en el tiempo. Pero que también debe tener otras tan importantes como ella: la sustentabilidad social y la sustentabilidad ambiental, porque se reconoce que con esas tres patas atendidas el modelo formoseño tendrá sustentabilidad en el tiempo”, acotó.
Jorge Ibáñez mencionó, además, las denuncias de la oposición en el sentido de que se están destruyendo los recursos naturales para habilitar tierras destinadas a la agricultura.
“Yo me pregunto si en una provincia de más de 7 millones de hectáreas utilizar, como dice el plan estratégico, una base mínima de 500.000 hectáreas y que puede llegar hasta 700.000, es decir hasta el 10% de la superficie de la provincia, significa la destrucción de los recursos y de los bosques nativos”, aclaró.
Mencionó, asimismo, que la Formosa del 2015 proyecta una infraestructura social que tiene por objeto dar igualdad de oportunidades a cualquier formoseño viva donde viva, es decir que tenga acceso a la vivienda, a la energía, a la educación y a la salud pública, al agua potable, a las obras de saneamiento y todas aquellas que satisfagan la necesidades básicas.
“Cuando estamos construyendo la infraestructura social lo estamos haciendo con ese objetivo de inclusión social y eso es lo que está claramente plebiscitado en este modelo hasta con los indicadores sociales que quisiéramos lograr en el transcurso de las distintas etapas de la concreción del modelo formoseño”, resaltó.


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