Humo de las caleras: no hay gran diferencia entre los carbones

Humo de las caleras: no hay gran diferencia entre los carbones
Así lo establecen las mediciones que la Facultad de Ingeniería impulsó para el informe que presentará el 21 de diciembre. Incluye una propuesta de solución integral de la problemática que costaría a las caleras dos millones de pesos.
El próximo 21 de diciembre se presentará el informe de la Facultad de Ingeniería contratado por la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y Desarrollo Regional (Sepyme), perteneciente al Ministerio de Industria y Turismo de la Nación, que busca mitigar el impacto ambiental de las productoras locales de cal hidráulica hidratada Olsecal SA, Compañía Industrial Buglione, Cooperativa de Trabajadores Productoras de Cal, Calera Milesi y Blockal.

Así lo adelantó el ingeniero Marcos Lavandera, titular de la Secretaría de Extensión, Vinculación y Transferencia de la casa de altos estudios perteneciente a la Unicen. En diálogo con infoeme.com explicó que lo que se presentará es una propuesta integral de solución a la problemática que requerirá de cada empresa una inversión estimada de dos millones de pesos.

Lavandera adelantó que a lo largo de once meses de trabajo de una decena de profesionales y becarios del Departamento de Ingeniería Química, con la colaboración de las caleras, Sepyme y el Municipio, se desarrollaron un diagnóstico y evaluación de la situación y un informe “propositivo de las alternativas de solución para el problema de la emanación de gases a la atmósfera que tienen todas las caleras de Olavarría”.

La propuesta que terminará de trabajarse el 5 de diciembre analiza tres variables para solucionar la problemática, “pensar que cambiando una sola variable se soluciona el problema es un error. Hay que atacar el problema de manera integral que es lo que la Facultad de Ingeniería ha hecho con este proyecto”, resumió el ingeniero.

Los dos tipos de carbón contaminan

En el debate por la problemática de las emanaciones, las empresas focalizaron el tema en el tipo de combustible utilizado: el Estado subsidia el uso de un carbón proveniente de Río Turbio, mientras que en las caleras se sostiene que es mejor el producido por YPF.

Marcos Lavandera afirmó, “uno vale la mitad que el otro, hay una diferencia de precio enorme. Lo que no quita que uno esté exento de los componentes químicos del otro. Tienen mayor o menor cantidad de componentes, que son los que ocasionan perjuicios ambientales, pero no es que cambiando el carbón se soluciona el problema. La solución del problema ambiental tiene que ver varias facetas. Obviamente que el carbón es uno de los temas que hay que intentar mejorar. Pero estamos hablando en términos de mejorar, mitigar el impacto que se tiene, no es que se soluciona definitivamente”.

El carbón es una de las variables analizadas por los profesionales, pero otra no menos importante es el proceso productivo, “todas las caleras son diferentes en ese aspecto, hay que hacer reformas en el proceso. Detectamos problemas en la combustión: no se hace una cocción total. Hace como cuando uno ahoga el asado, que se vea mucho más humo que el que debiera salir. Eso tiene que ver con la forma de producir”.

La tercera variable que se tomó en cuenta es la recuperación del material particulado, polvillo que se va por las chimeneas y que tiene valor comercial en sí mismo. El polvo es materia prima ya cocinada. El humo se compone de elementos propios de la combustión -monóxido, anhídrido y azufre- y material particulado, aclaró el secretario de Extensión.

Los ingenieros sostienen que ninguna de las tres variables por sí sola es la solución definitiva, “hay que combinar las tres: mejorar el carbón, un buen proceso productivo, combustión y después mejorar el sistema de recuperación. Estamos proponiendo un sistema que es lo que se usa en el mundo, pero con la adaptación económica y de equipamiento acorde a cada empresa”, señaló Lavandera.

Durante el diagnóstico, la Facultad midió los componentes gaseosos de las chimeneas. Lavandera informó que “fue un trabajo contratado por cada calera a otra empresa que se dedica a esto. La información fue suministrada por las caleras, incluso el compromiso de contraparte económica que tenían que pagar. Nosotros medimos materias primas y componentes del carbón. No hay enormes diferencias entre un carbón y otro”. La medición se hizo hace diez meses. Se agregó que el viernes próximo habrá una segunda recorrida para una nueva toma de muestras de carbón, “son variables que necesitamos tener a la hora del diseño final de los equipos, básicamente por el manejo de algunas reacciones químicas”, expuso.

La solución integral: hecho fluidizado, reacción química, atmósfera y recupero

Lavandera dejó en claro que la problemática es más amplia que la colocación de filtros o mangas en las chimeneas, “es una solución más integral. Para hacer un buen sistema de filtrado hay que producir una reacción. Proponemos un sistema de un hecho fluidizado con un sistema de reacción química en un reactor usando la materia prima como absorbente de los gases y humos, que eso después se recupera para volver a la producción, va a un filtro y de ahí va a la atmósfera. Pero primero hay un recupero en un reactor químico y después pasa a los filtros”, repitió.

El sistema tiene altos costos estimados, “estamos evaluando costos aproximados dos millones de pesos. Son inversiones importantes, pero mitigar el impacto y solucionar el tema, no se puede hacer gratis”, consideró el ingeniero.

La propuesta toma equipamientos similares que se usan en otros lugares del mundo y podrían producirse en Olavarría, “No es un sistema muy sofisticado. Es la combinación de varios equipos que se pueden fabricar en Olavarría. Apostamos a que haya una segunda instancia en que las industrias caleras puedan combinar su solución con la industria metalmecánica local, que puedan abartar los costos, que se hagan compras conjuntas. Una serie de elementos que vienen, se supone, a partir del año que viene, para dar solución definitiva”.

El informe que se presentará el 21 de diciembre incluye planos, esquemas de funcionamiento y de control. A partir de allí, cada empresa definirá en qué forma desarrolla definitivamente el equipamiento para la planta con las bases proporcionadas.

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