En la sesión de ayer del Concejo Deliberante local, tras la lectura del acta anterior que refleja todo lo acontecido en la última sesión de la semana pasada, donde constaba la voluntad de los concejales Marcelo Cáceres y Juan Carlos Vargas de renunciar a sus cargos dentro del Cuerpo Deliberativo, se aprobó la misma, quedando desplazados los mencionados ediles.
La sesión fue eminentemente formal y normal ya que no hubo incidentes, salvo el malestar del concejal Vargas que lo obligó a retirarse intempestivamente del ámbito legislativo, en vista del desarrollo de los acontecimientos poco favorables a su interés. Aún existiendo el quorum necesario, pasaron a completarse las comisiones de labor acéfalas, a las cuales también renunciaron los ediles en discordia.
Cabe hacer notar que la moción del edil Julio Vicente Díaz proponiendo a su par y compañera de banca, Lidia Galindo, para la presidencia del cuerpo, fue aceptada sin objeciones por parte de la banca del Movimiento de Participación comunitaria Indígena, encabezada por Alfredo Quispe.
Tras esta movida de piezas como en el ajedrez, los ediles renunciantes argumentaron por los diferentes medios radiales que fueron víctimas de una jugada política, que ellos no renunciaron, que ‘los hicieron renunciar’. Argumentaron que apelarían estos procedimientos por los medios legales a fin de restablecer la estructura anterior del Cuerpo Deliberativo.
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