El Municipio de Río Grande, a través de la Dirección de Tránsito dependiente de la Secretaría de Gobierno, secuestró 31 rodados durante el sábado y el domingo. Hubo un incidente cuando un conductor, manejando en zigzag, casi atropelló a dos inspectores municipales y a un policía. El irresponsable automovilista se dio a la fuga.
El funcionario municipal precisó que “se realizaron en total 200 controles, 101 test de alcoholemia –soplado de pipetas- y se labraron 82 actas de infracción”.
Los controles comenzaron a las 0 horas del sábado y se repitieron el domingo.
Desde la Subsecretaría de Gestión Ciudadana se renueva el pedido a los vecinos de que “si van a conducir un vehículo no tomen bebidas alcohólicas porque esto reduce mucho la capacidad de reacción y no sólo pone en peligro la integridad física de quien maneja un vehículo y los que van con él, sino también a terceros automovilistas y transeúntes”.
Asimismo recomiendan “tener siempre todos los papeles en regla, deben circular con la licencia, tarjeta verde o azul, seguro al día y su comprobante; si el vehículo tiene más de tres años, debe tener una revisión técnica obligatoria (RTO) al día”.
Díaz, como lo hace habitualmente, agradeció el apoyo de la Policía de la Provincia y al personal de la Dirección Provincial de Transporte por el apoyo en estos operativos de control junto a los agentes municipales de Tránsito.
Comentá la nota