La policía bonaerense dispuso ayer un importante operativo en los alrededores del estadio de Tigre para impedir la llegada de espectadores al partido entre el equipo local y All Boys, que jugaron a puertas cerradas por la cuarta fecha del torneo Final.
A unas cuatro cuadras del escenario del partido, personal de la fuerza de seguridad provincial colocó vallas para frenar el paso de las personas y automóviles.
La intención de la medida ara evitar cualquier tipo incidente, una semana después de que dos facciones de Tigre se enfrentaron a balazos y provocaron la muerte, días después, de un hombre.
Debido al operativo policial sólo pudieron pasar al “Coloso José Della Giovanna” los planteles de jugadores, dirigentes, periodistas, médicos y los alcanza pelotas.
Pese a que no hubo público, se vió presencia de policías en todas las tribunas del estadio.
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