La Municipalidad no aceptó la ayuda de Provincia por dos meses para sostener 31 contratos porque les pedían que garanticen la fuente laboral por un año. La Intersindical sugirió reubicarlos pero se mantuvo la negativa. Mañana, desde las 7.30, habrá manifestación en el municipio.
Cuando parecía que había una posibilidad de acercamiento o solución temporal para el conflicto con los contratados en la Municipalidad de Santa Rosa, este mediodía las autoridades comunales se despacharon con un contundente "no" ante la posibilidad de volver a incorporar a 31 trabajadores. El Gobierno provincial había garantizado aportar para sostener los contratos por dos meses, pero desde el municipio no aceptaron las condiciones del acuerdo.
Los dirigentes de la Mesa Intersindical sugirieron incluso reubicar a los trabajadores en otros sectores para que pudieran mantener al menos la fuente laboral, pero la decisión ya estaba tomada. Ahora, el conflicto vuelve cobrar fuerza y los sindicatos ya anunciaron que mañana se instalarán en la Municipalidad desde las 7.30 para manifestarse.
Las autoridades municipales admitieron que la provincia prometió ayuda para pagarle, durante dos meses, a los 31 trabajadores desafectados. Pero dijeron que tenían "algunos condicionamientos" que no estaban dispuestos a aceptar. ¿Cuáles eran las condiciones? Que a su vez garantizaran la fuente laboral de los contratados hasta fin de año. Buscaron un último contacto para definir la situación, pero no llegaron a un acuerdo.
Ahora también quedaron en el centro de la escena los 34 contratos que sí se renovaron. Es que 24 de ellos se renovaron hasta el 31 de enero. Otros 10 serán dados de alta desde febrero, pero enero no lo cobrarán. En la Intersindical ya estaban molestos con esta situación, y la negativa de hoy terminó de derribar todo puente de diálogo. Además ven venir una nueva ola de "despidos" cuando esos contratos se terminen.
Es que, según dijeron, plantearon varias alternativas para tratar de encontrar una solución. Primero, dijeron de aceptar los dos meses con ayuda de Provincia sin la garantía de continuidad para "ir viendo". Pero les dijeron que no.
Luego sugirieron la posibilidad de "reubicar" a esos contratos. ¿Cuáles eran las alternativas? Una, el reparto de las boletas de impuestos que el Correo Argentino dejaría de realizar ya que reclama una deuda de 720 mil pesos. Otra, que ante el final del contrato con la empresa de vigilancia privada (le deben más de un millón de pesos) esas tareas las hicieran los contratados. Una vez más, las respuestas de los funcionarios fueron negativas: dijeron que tenían pensado cubrir esas tareas con empleados de planta.
Después de salir de la reunión con los funcionarios, los gremialistas hablaron con algunos de los trabajadores que esperaban afuera para informar sobre la respuesta negativa y decidieron convocarse para mañana. En el horizonte se huele un nuevo conflicto: "traigan carpas porque nos instalamos acá", se escuchó.
El enojo de los gremios apuntaba principalmente al viceintendente Jorge Domínguez y al secretario de Hacienda, Luis Evangelista. "Ellos son los que no quieren renovar. Quieren implementar el mismo plan de despidos que el Gobierno nacional", apuntaron.
La jornada comenzó con un primer encuentro a las 9.30 de la mañana. Pasadas las 10:00 horas, entraron en un cuarto intermedio hasta el mediodía.
El encuentro se realizó en el despacho del intendente. Participaron los gremialistas, el viceintendente Jorge Domínguez (a cargo de la intendencia), y los secretarios Román Molín (Gobierno) y Luis Evangelista (Hacienda), entre otros funcionarios.
Desde el lado de los funcionarios no hubo declaraciones. Apenas un comunicado de prensa donde se informó que se le ratificó a los gremios que "el municipio no está en condiciones de renovar los 31 contratos ya informados y pertenecientes a prestaciones de servicios".
"Careciendo de fondos propios para hacerlo se realizaron gestiones ante la Subsecretaría de Trabajo de la provincia de La Pampa, que ofreció dos meses de ingresos, en la medida que el municipio garantizara la continuidad laboral luego de ese período bimestral. La crisis financiera que está soportando la Municipalidad de Santa Rosa, la cual se informará a la brevedad, impide asumir dicho compromiso", remarcaron.
Idas y vueltas
De los 65 trabajadores a los que en principio no les serían renovados sus vínculos bajo la modalidad de la resolución 247 (son contratos mensuales), finalmente el intendente Leandro Altolaguirre decidió que serían renovados 34 que cumplían funciones en áreas que consideran “clave”. Fue un primer paso en pos de resolver un conflicto que ya llevaba una semana.
Además, anunció que para el resto se buscaría financiamiento a través de programas nacionales durante una serie de reuniones que tendrían en Buenos Aires con autoridades del Gobierno Nacional.
Pero la “tregua” duró poco: el sábado, el municipio reconoció que no habría ayuda económica de ningún tipo desde Nación para Santa Rosa. Ni el ATN que pidieron para encarar la crisis sanitaria y menos aún algún aporte para solucionar la situación de los contratados.
El viceintendente Jorge Domínguez confirmó que, junto a otros funcionarios municipales, recorrieron el jueves dependencias y pasillos oficiales en Capital Federal.
Sin embargo, no consiguieron por ahora el ATN (Aporte del Tesoro Nacional) para aliviar las finanzas de la comuna y tampoco la inclusión en algún programa que permita reincorporar a los 31 contratados despedidos desde principios de año.
"Fue maratónico. Siete u ocho despachos. Nos fue bien, pero la Nación está peor que la Municipalidad. Han aparecido algunas cosas, en algunas partes nos fue bien y en otras quedó en estudio”, dijo.
Domínguez también cerró la puerta al diálogo con los trabajadores al afirmar que “los contratos de 31 personas no se renovaron, eso está claro”. “Hoy los contratos no están firmados y solución en lo inmediato no encontramos”, sentenció. Molín reforzó la idea y fue contundente: “Por ahora no hay solución”.
Enojo
Semejante portazo de los funcionarios puso en pie de guerra a la Intersindical. El sábado, en una conferencia de prensa, denunciaron que el municipio rechazó un acuerdo con el Gobierno Provincial, que -según les informó el subsecretario de Trabajo, Marcelo Pedehontaá- está dispuesto a solventar los contratos de los 31 despedidos durante tres meses, como una forma de salir del conflicto y ganar tiempo para buscar una solución de fondo.
“Tienen la solución en la mano pero quieren echar a los compañeros. Siguen el modelo nacional”, dijo el secretario general del SOEM, Gustavo Montiel.
Para los gremios, los funcionarios municipales “rompieron el diálogo”. Les pidieron que “recapaciten” y así buscarán retomar las conversaciones durante esta mañana con el secretario de Gobierno. Pero además, los trabajadores despedidos harán una asamblea a la espera de lo que surja de ese encuentro.
Ese día, los sindicalistas contaron que Pedehontáa les informó a Altolaguirre y sus colaboradores que la Provincia está dispuesta a solventar durante tres meses los 200.000 pesos de costo mensual que implica revertir los despidos de los 31 contratados que quedaron fuera del municipio.
Sin embargo, Molín les respondió que no aceptan esa salida porque, tras ese lapso, estarían “igual que antes”. “Altolaguirre se ha rodeado de una manga de inútiles”, llegó a decir el secretario general del SITRAJ (judiciales), Ceferino Riela.
Para colmo, el intendente Altolaguirre estará de licencia por enfermedad, al menos, hasta el lunes 25. Según los gremios, era el único canal de diálogo viable que tenían en esta crisis.

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