Durante el fin de semana largo explotaron las consultas por enfermedades respiratorias infantiles en los efectores de la ciudad y la tendencia se mantiene en los primeros días de la semana. En el Hospital de Niños Víctor J. Vilela ya hay pacientes internados en la guardia porque no quedan camas. En el Sanatorio de Niños hay cinco médicos atendiendo las urgencias de manera simultánea y tuvieron que suspender cirugías programadas porque no hay lugar.
saturación.
Velia Peralta, vicedirectora del Vilela, dijo ayer, en un alto de la intensa tarea que está desarrollando, que “se mantiene muy alto el número de consultas”. El lunes, en el centro asistencial se superaron las 400 atenciones en la guardia cuando el número habitual se ubica en 200.
“Las salas están llenas. El 60 por ciento de los chicos presenta cuadros respiratorios, especialmente bronquiolitis, aunque también tenemos pacientes pediátricos con neumonías bacterianas”, destacó la especialista.
Aunque tuvieron que poner refuerzos en el área de camilleros, enfermería y mucamas y están trabajando con todo el plantel médico del hospital, Peralta se mostró calma. “No estamos desbordados, al menos hoy esta es la situación”.
Según la pediatra, la puesta en marcha de estrategias previas para contener la crítica situación dio resultados: “Nos venimos preparando desde hace más de tres meses”, enfatizó.
Consulta precoz. La médica recordó que la bronquiolitis comienza en los niños con un resfrío común, que puede estar acompañado de algunas líneas de fiebre y que luego da paso a la tos. “Recomiendo que la primera consulta, que debe ser precoz, los papás la hagan en el centro de salud más próximo a su domicilio o con el médico de cabecera que atiende normalmente al chico”.
Para la médica es necesario recordar a los padres que los niños deben tener adecuado descanso, no estar en ambientes sin circulación de aire, no ser visitados por familiares enfermos, salir adecuadamente abrigados, tener las vacunas al día y, si son bebés, mantener la lactancia materna.
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