Por primera vez, la comuna respondió los cuestionamientos gremiales a las políticas sanitarias: Aseguran que realizaron la “mayor inversión histórica” y que desde las centrales sindicales arman un frente político opositor. Aparte, insinuaron que los “ataques intencionados” contra las nuevas instalaciones forman parte de una embestida minoritaria “sin consenso”.
Por primera vez desde que el conflicto comenzó, el jefe del ejecutivo local cargó públicamente contra la dirigencia médica local que lo enfrenta y piden la renuncia de su secretario de Salud, Mariano Althabe. LA TERCERA accedió a los documentos que emplearán para sumariarlos y llevar adelante otras acciones disciplinarias contra, al menos, una decena de galenos.
“Hay un conflicto muy curioso, donde unos diez médicos permanentemente en vez de sumarse a trabajar con el sistema de salud, plantea cosas ridículas”, llegó a decir el mandatario. Es que desde el gobierno le endilgan episodios que incluyen daños y están en investigación para desarticular ese núcleo duro que cuestiona la política sanitaria local.
En la lista de críticas, tanto Gray como Althabe y el director Ejecutivo del policlínico, Enrique Salevsky, denunciaron como “intencionales” la múltiple rotura de los sanitarios de la guardia nueva, el intento de intrusión a unas oficinas administrativas pocas horas antes de ser inauguradas, la inhabilitación de tres equipos acondicionadores de aire apenas estrenados. Pero además, los funcionarios denunciaron acciones directas contra el normal funcionamiento del Policlínico, como el “bloqueo” a tres cocineros recién nombrados a su puesto de trabajo y las ausencias colectivas del plantel de la guardia en, al menos, seis oportunidades, la última de ellas, aduciendo accidentes de trabajo.
Sobre el primer ítem, el gobierno aportó las actas en las que asientan sus denuncias contra Molinas: Se trata de dos cartas de las autoridades de los hospitales Cecilia Griersson, de Presidente Perón, y Santamarina, de Monte Grande, fechadas en 2008, que evidencian la superposición horaria del jefe de terapia, los miércoles. Si bien, Gray admitió que entonces Molinas fue echado y luego “lo reincorporé” porque la resolución de ese sumario quedó en una “zona gris”, adelantó que ante el planteo de los gremios de su reincorporación no va a acceder.
“A este médico ya lo habían despedido, en 2008, vino diciendo que su superior lo avaló y quedamos en una zona gris, en duda. Dimos por hecho que fue una confusión y accedimos pero a los seis meses dejó de concurrir a su guardia de los miércoles”, comentó como antecedente el jefe comunal. Y luego disparó contra los galenos que apoyan su reclamo: “Los convocamos dos veces en el ámbito de la comisión de Salud (del Honorable Concejo Deliberante) pero no van. Ellos plantean un diálogo con un temario que tiene por primer punto la reincorporación de Molinas y yo no lo voy a reincorporar”, concluyó Gray.
“Mayor inversión histórica”
Además de las intervenciones directas, el intendente dio a entender que tras la organización sindical hay una “vocación política” de conformar un frente opositor, émulo del que acordaron conformar un sector de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Confederación General del Trabajo (CGT) que comanda Hugo Moyano, con sindicatos estatales, como los Judiciales, Municipales y docentes de Udocba, AFIP, el PAMI, la Anses.
“Esto tiene un tufillo a eso”, deslizó el mandatario comunal. “El que quiera hacer política y ser oposición, tiene que buscar un tema. Lo están buscando pero ¿Cómo explican que cuando se hace la mayor inversión histórica en el hospital del distrito tenemos el mayor conflicto? (Por eso) Hacemos obras y las rompen”, endilgó apartado de las medias tintas.
Precisamente ayer al mediodía, una comisión de delegados de ATE, el Sindicato de Trabajadores Municipales (STMEE) locales y la asociación de profesionales médicos (CICOP) provincial, junto a organizaciones política bonaerense y locales del arco opositor protagonizaron una marcha desde el hospital hasta la comuna. Encabezada por los diputados provinciales Alejandro Armendariz y Antonio Vago, de la Unión Cívica radical (UCR) y el Frente Amplio Progresista (FAP), que prometieron llevar el reclamo al recinto de la Legislatura.
Junto a ellos estuvieron los referentes locales de las respectivas fuerzas, como el secretario del comité radical provincial Pablo Domenichini, el presidente del partido local, Roberto Alassia, y el ex candidato a intendente, Roberto Leonis, y su par del FAP, Norma Forti. Además, se dieron cita los denarvaistas, la Coalición Cívica-ARI, Libres del Sur, el Partido Socialista y Proyecto Sur. Aparte, se sumaron organizaciones barriales como la Corriente Clasista y Combativa, Polo Obrero, el MTD Javier Barrionuevo.
Ambos legisladores apuntaron a reclamar a la provincia la puesta en marcha de un plan “integral” de salud que destine mejores recursos, mientras que los referentes sindicales de los tres gremios apuntaron directamente a Gray y su gabinete. Adrián Gouin fue el primero en pedirla renuncia de Althabe, mientras que Javier Velázquez, de la central obrera, calificó el estado del centro de salud como “la peor de todas”.
“No pueden decir que es el peor momento”
En la reunión que LA TERCERA mantuvo el miércoles con los funcionarios, las objeciones a la coyuntura del hospital fueron refutadas con anticipación por Althabe: “Ya funcionan los tres quirófano y uno de obstetricia, además hicimos un centro quirúrgico nuevo. Sí estamos atrasados en la guardia, que hay que terminarla. Pero de ninguna manera pueden decir que es el peor momento”.
Gray también apostrofó las declaraciones del frente sindical, especialmente apuntando a su representatividad: “Al inicio de la gestión tuvimos paros con 500 trabajadores de la salud, el 80 por ciento del Hospital estaba en la puerta del municipio porque no había nada, las asambleas eran de 200 personas, los médicos salían de la guardia y los quirófanos. Eso era un conflicto en serio”.
Y continuó: “Tienen derecho a hacer las manifestaciones que quieran, lo respeto. Pero el día de paro se descuenta. El mes pasado ya les descontamos tres días. Pero la gente no quiere saber nada: los médicos de prestigio que tenemos, que son docentes universitarios, no viene a decir barbaridades y cosas irreproducibles subidos a una tarima frente al municipio. Esa gente no tiene consenso”, opinó.
- ¿Por qué se anima a decir que no van a tener consenso?
- Cada paro que hicieron me llamaron cien médicos acá para decir que no tienen nada que ver.
- ¿Puede derivar en sanciones?
- Va a descuento, sanciones no. El derecho a huelga lo garantizamos. Si rompen algo sí, si no dejan salir una ambulancia sí. Son cosas fuera de lugar. ¿Cómo va a parar un tipo la cocina del hospital? Y a medida que existan más mejoras se van a radicalizar.
- ¿Prevé un conflicto largo?
- Es el mismo conflicto de hace treinta años, pero es gente que no tiene consenso. Si hubiese despedido al jefe de Clínica Médica, se levanta el hospital completo y no lo calma nadie.



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