Consultada por el nivel de preparación ante un posible brote de bronquiolitis, enfermedad típica de la temporada invernal, la Dra. Natalia Zingaretti, jefa de residentes de Pediatría del hospital Schestakow, sostuvo: "Sí, nosotros tenemos en realidad todos los años en junio, julio, agosto, incluso hasta septiembre, muchos casos de bronquiolitis y muchos de esos casos que, por la bronquiolitis, terminan complicados con neumonía".
"El hospital está preparado con 43 camas y contamos con bocas de oxígeno en todas las habitaciones y también un servicio completo de terapia intensiva que para nosotros es una bendición".
Vale recordar que las autoridades provinciales han restringido el ingreso de visitas al hospital pediátrico Humberto Notti. Ante esta situación, la médica explicó: "Hace un par de años que tenemos restringido el ingreso de menores al servicio por la contaminación cruzada. Muchos papás no se dan cuenta de que al traer niños de visita al hospital pueden llevarse bichitos con ellos o contaminar a los que están internados [...] Si tienen un chico hospitalizado, sólo vengan mamá a papá o parientes adultos para evitar la propagación de bacterias". Es importante recordar que el lavado de manos, la aireación de los ambientes, no fumar en lugares donde viven niños chiquitos y no ir de visita a lugares donde hay gente enferma son medidas que contribuyen a prevenir las afecciones respiratorias, que son la primera causa de muerte infantil en el mundo entero. La pediatra habló de muerte e inmediatamente enumeró los factores de riesgo de vida que conlleva la patología: bebés con enfermedades congénitas como la cardiopatía, prematuros, los inmunodeprimidos -en el caso del SIDA-, infecciones críticas respiratorias. También los bebés que viven hacinados y con mala calidad de alimentación.
Otro de los temas abordados por la pediatra es la infección por rotavirus, que por estos días, se presume, ha causado muertes en la provincia de Buenos Aires y mantiene internados a cientos de chicos en varios lugares del país, aunque aún se está evaluando si los decesos se han producido por un solo agente. Los síntomas son muy claros y de eso habló Zingaretti: "Lo que provoca son diarreas abundantes, la mamá va a notar que la diarrea rebalsa la contención del pañal de su bebé, que también puede presentar fiebre. Este tipo de diarrea se da con tanta abundancia y con un olor sumamente particular que al cabo de dos horas, en algunos casos, el paciente sufre una deshidratación tan severa que puede perder la vida". También agregó que es el médico el que debe evaluar si el chiquito debe ser internado; de hecho, muchos niñitos con rotavirus pueden cursar la enfermedad sin necesidad de ser internados. Existen dos vacunas en el mercado para evitar la contaminación con este virus típico de invierno, pero no están incluidas en el calendario oficial; sí las cubren las obras sociales; "si las familias tienen posibilidad de comprarlas, que lo hagan, esto no quiere decir que su chico no pueda contraer el microorganismo, sino que la diarrea será menos grave".
Por último, remarcó que en los niños mayores de 2 años es difícil ver estas dos enfermedades. "Por lo general -manifestó-, se trata de bronquitis agudas que a veces se ven complicadas por otros factores como el asma".
Comentá la nota