Se trata de uno de los espacios más demandados del sanatorio provincial y la obra es independiente de los 40 millones de pesos que se invertirán este año en el resto de la superficie.
Más allá de la confirmación de que en pocos días más se iniciará una obra millonaria en el Hospital Penna, la directora Marta Bertín anunció novedades importantes. Se trata de la remodelación total de la guardia de emergencias, situada sobre calle Necochea, cuyo proyecto se encontraba “dormido” desde 2012.
Esto se hará de manera independiente a la licitación de 40 millones que se volcarán para la remodelación de toda la superficie.
“Reimpulsamos la necesidad de agrandar las dimensiones y hemos recibido el visto bueno de las autoridades del área de Recursos Físicos. La obra se iniciaría en junio”, aseguró la directiva, quien llegó ayer de realizar una serie de visitas a las distintas direcciones del Ministerio de Salud.
El servicio de emergencias del Penna requiere una optimización en infraestructura desde hace tiempo, si se tiene en cuenta que allí es derivada gran parte de los pacientes provenientes no solo de la región sino también de provincias vecinas.
“No se trata solamente de capacidad de camas sino de su modernización total. Hoy su funcionamiento no es el ideal”, admitió.
La jefa de ese sector, doctora Graciela Rodríguez, ha planteado en varias ocasiones la gran cantidad de pacientes psiquiátricos que ocupan las plazas porque el lugar específico está abarrotado, dificultando el espacio para las emergencias.
Asimismo, las filtraciones de líquidos cloacales o de agua de lluvia después de las tormentas resultan casi moneda corriente y es común que las oficinas de médicos y enfermeros deban mudarse a distintos sectores.
“No sabemos si se trata de aguas servidas, pero lo cierto es que acá el olor se hace insoportable. Estamos trabajando en medio de condiciones insalubres”, coincidió el personal en varias ocasiones.
“A veces estamos atendiendo a dos pacientes con paros respiratorios y el 911 nos deja un accidentado en la misma sala. A ellos (por el 911) no les importa que no tengamos espacio, infraestructura ni insumos”, se quejó una enfermera días atrás.
Falta de controles y de mantenimiento edilicio, filtraciones en luces y techos, enchufes que representan un riesgo, camillas rotas y falta de insumos resultan moneda corriente.
Intervención en tres planos
Agua. En abril, y no por etapas sino de manera continuada, se comenzará a intervenir en tres sectores del Penna. Por un lado, la reparación y adecuación de las instalaciones de agua fría, agua caliente e instalación clocacal del sector de internación.
Aire. Asimismo, se trabajará en la planta de tratamiento de efluentes y la vinculación con el sector de laboratorios del subsuelo. Finalmente, se instalará un sistema de aire acondicionado, así como su alimentación eléctrica para las áreas del centro quirúrgico.
Sanitarios. En internación se cambiarán pisos, cielorrasos, revestimientos y artefactos sanitarios en la totalidad de los baños. También se reparará la instalación eléctrica de cada uno y cambiarán los artefactos de iluminación.
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