El único centro de salud especializado en la atención de niños que tiene Catamarca atraviesa uno de los momentos más críticos en su funcionamiento.
"Como a todos nos han reducido el presupuesto, tengo 0 peso de capital, o sea que teóricamente no puedo comprar ningún aparato, vamos a esperar, a seguir peleando para tener el tomógrafo en el Hospital de Niños, un respirador de alta frecuencia en la terapia, que se necesita, equipamiento para quirófano y cirugía, porque todo está obsoleto, tienen 12 años de antigüedad, son equipos que no se sostienen con nada" señaló la directora del centro de salud, Elvira Marafini.
La médica explicó que lo que se rompe no tiene repuestos, porque ya no se fabrica, y el costo para el arreglo supera el 50% de un artefacto nuevo.
El año pasado hubo un avance: el Gobierno compró $3.600.000 en equipamiento, de los cuales todavía no están todos entregados.
Otro de los problemas son las guardias médicas; en ese sentido Marafini comentó que "el cupo de guardias es de 2005, es totalmente insuficiente porque han aumentado las especialidades y aunque sea con guardias pasivas el paciente puede disponer de un profesional".
Por ejemplo, los otorrinolaringólogos han renunciado a las guardias de los fines de semana porque se pagan guardias pasivas de 16 horas, "nadie va a salir corriendo por $100 un fin de semana" señaló la profesional. En ese sentido, aseguró que faltan cubrir, sobre todo los fines de semana, algunas especialidades que son frecuentes, como la gastroenterología.
A su vez, afirmó que tampoco están dadas las condiciones para realizar las guardias médicas, porque no se dispone de un espacio físico en condiciones. "Sabemos que las condiciones de descanso para los profesionales que están de guardia no son las óptimas, porque no hay espacio físico, no tienen un lugar adecuado para comer, por ejemplo, con 24 horas de guardia tienen derecho a bañarse, a dormir media hora, a comer algo tranquilos".
Atención
También, Marafini reconoció falencias en la atención a los pacientes. En Emergencias, por ejemplo, "normalmente en la guardia hay tres clínicos, de los cuales dos deben estar permanentemente trabajando y a veces hay uno, y no es así, la gente se enoja y genera violencia. Si usted ve que hay dos profesionales que están trabajando se aguanta a los 20 que están adelante, pero si ve que hay uno y tiene 30 esperando, no se pone de buen humor, sobre todo cuando va a la guardia".
En otros sectores, como la atención en algunas especialidades o en los mismos consultorios de clínica, se generan problemas para los pacientes. Desde la dirección del Hospital se están promoviendo algunos cambios para mejorar la atención. "Queremos que el paciente sea visto con continuidad, porque ahora lo ve alguien, le pide un análisis y cuando el paciente vuelve con el estudio, resulta que ya no está ese profesional, hay otro, y qué le dicen, 'anótese de nuevo y vuelva a esperar'. La gente no es ganado, si ya hizo la cola para que la atiendan una vez, no tiene porqué volver a anotarse", opinó Marafini.
3.600.000
Es la cantidad de pesos que el Gobierno provincial invirtió el año pasado para equipar el Hospital de Niños. Sin embargo, no todos los artefactos fueron entregados.
MÁS PROBLEMAS
La ampliación hospitalaria va a permitir que los profesionales tengan un lugar más adecuado. Actualmente, hay once consultorios, de los cuales uno está ocupado con el vacunatorio, y los diez restantes quedan para que se atiendan veinticuatro especialidades. "Hay que hacer maravillas para poder trabajar", lamentó la médica.
El aparato que mide el nivel de oxígeno y se pone en el dedo sale cerca de $9 mil nuevo, retirar uno en arreglo sale $5 mil.
116 enfermeras trabajan en todo el Hospital, de las cuales menos de 40 están en terapia intensiva y en la UCI. Después casi el 30% del personal está inactivo (con tareas pasivas, largo tratamiento o accidentes de trabajo). 46 tienen más de 50 años. Es decir, hay 60 enfermeras para trabajar en el servicio de clínicas, que tiene 40 camas, y en el de cirugía, que tiene 20 camas, más consultorio externo y guardia. El recurso humano en enfermería con más de 50 años está agotado.
Además, los directivos recibieron amenazas por algunos cambios que pretenden realizar en el funcionamiento de la institución. Se quiere rotar a los pediatras y que ellos sean los que se hagan cargo del manejo del Hospital. La decisión responde a la visión integral del pediatra.
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