Con estas palabras, el director del nosocomio definió y sintetizó la situación actual que atraviesa el edificio. Humedad, dificultades en la instalación eléctrica, caños rotos y dependencia sin funcionar son algunas de los problemas que acechan al centro de salud de Naschel.
La pregunta que sobrevuela entre los habitantes de Naschel es qué pasó con las obras de refacción que se comenzarían a realizar a fines de 2008, cuando los pasos burocráticos parecían haber terminado y una empresa era la adjudicataria de las obras por un monto que superaba el millón de pesos. Los anuncios, “entre bombos y platillos”, quedaron en el olvido, al menos esa es la sensación entre los habitantes de la localidad.
“La situación es más que critica. Hacemos funcionar el hospital a pulmón”, explicó Carlos De Carlini, director del centro. Atrás quedaron los buenos recuerdos. “Hace unos 17 años, cuando el hospital se inauguró, su estructura era preciosa y se distinguía de las demás porque salía del estilo clásico de hospital”, recuerda con nostalgia el directivo. Hoy, por el contrario, habla de “un estado de malestar generalizado. No podemos brindarle a la gente lo que necesita. No contamos, por ejemplo, con un equipo de oxígeno central” y, entre las travesías de los últimos días, cuenta que debieron trasladar pacientes a la sala de preparto porque el moho y la humedad ganaron terreno en las habitaciones en las que se encontraban internados”.
Comentá la nota