La confección es posible gracias a la reciente adquisición de una máquina overlock y de tela friselina, dos elementos clave para elaborar productos que antes eran comprados y cuyo uso es esencial para determinados servicios, como el quirófano.
Cuatro costureras del Hospital “Oscar Alende”, dos de ellas con más de veinte años en el taller (ubicado en el subsuelo), produjeron una primera partida de quinientos gorros e igual cantidad de botas que serán repuestos todas las semanas junto a otros elementos, por caso, barbijos.
Vale destacar que el área está integrada por un verdadero equipo de trabajo, que también confecciona baberos y compresores para cirugía plástica y odontología y otros materiales descartables de diferentes colores de acuerdo al servicio que están destinados: unidad coronaria, hemodinamia y traumatología, entre otros servicios.
Otra de sus funciones es reparar - y si es necesario dar de baja – el material que se deriva desde el lavadero por diferentes desperfectos, como sábanas, compresas, azaleas, cubrecamillas, guardapolvos, bolsas de carros, cortinas, etc.
Comentá la nota