Dos de las cautivas figuraban como desaparecidas desde que eran adolescentes. Una tercera fue retenida a los 20 años. También se encontró una niña de seis que sería hija de una de las rehenes con uno de los captores.
Dos mujeres que habían desaparecido siendo adolescentes y una tercera secuestrada a los 20 años fueron rescatadas tras más de una década de cautiverio en una casa en Cleveland, Ohio. La policía dio con el lugar luego de que una de ellas escapara con ayuda de un vecino e hiciera la denuncia. Los oficiales también encontraron en la casa a una niña de seis años que aparentemente nació de una relación entre el captor y una de las mujeres cautivas.
Amanda Berry, que tenía 16 años cuando desapareció en 2003 mientras volvía a casa de su trabajo en un restaurante de comida rápida, consiguió avisar a las autoridades cuando uno de sus captores, un hombre de 52 años, salió de la casa. "¡Fui secuestrada y he estado desaparecida diez años y aquí estoy, estoy libre ahora!", aseguró en una desesperada llamada al número de emergencias 911, según la grabación hecha pública por la policía.
Nerviosa ante las preguntas de su interlocutor acerca de qué ropa llevaba puesta el secuestrador, gritó con frustración: "¡No lo sé, porque no está aquí ahora y por eso me pude escapar!" Cuando el operador de la policía le dijo que los agentes estarían allí cuanto antes, Berry añadió desde la casa del vecino en medio de lágrimas y con temor: "Los necesito ahora, antes de que vuelva."
Tres hermanos fueron detenidos en relación con los secuestros, entre ellos Ariel Castro, un ex conductor de autobús y músico aficionado de 52 años que era dueño de la casa, informó Ed Tomba, vicejefe de policía de Cleveland. Los otros dos hermanos de Castro tienen 50 y 54 años.
Según las informaciones disponibles, los tres hombres mantenían secuestradas también a Gina DeJesus, que tenía 14 años cuando desapareció en 2004, y a Michelle Knight, desaparecida en 2002 a los 20 años. La policía las liberó al llegar a la casa. Lo mismo ocurrió con una niña de seis años que también estaba en ese predio y que aparentemente sería hija de Berry, la joven que logró escapar. Las mujeres estaban en lo que parecía ser una casa de madera normal de un barrio hispano en la ciudad del norte de Ohio, a menos de un kilómetro de distancia de donde viven las familias de Berry y DeJesus.
El mes pasado un canal de televisión local emitió una historia sobre los diez años de la desaparición de Berry. Y hace dos semanas, las familias habían hecho una vigilia en el barrio, informó el concejal de Cleveland Brian Cummins en una entrevista con la cadena estadounidense CNN.
Charles Ramsey, que vivía al lado de la casa, relató que estaba comiendo cuando oyó los gritos de Berry y vio su brazo haciendo gestos a través de un hueco en la puerta. "Se estaba volviendo loca tratando de salir", señaló Ramsey. Corrió al porche delantero pero la puerta estaba bloqueada así que la tiró abajo.
Los vecinos aseguraron no haber notado nunca nada raro en la casa. Ramsey afirmó que "no había ningún indicio" de que podían estar vinculados a algo malo. A tal punto que incluso "estuve de barbacoa con ese tipo", añadió.
Las tres mujeres y la niña fueros trasladadas al Hospital Metro Health donde el médico de emergencias, Gerald Maloney, constató que su estado de salud era bueno. El alcalde de Cleveland, Frank Jackson, agradeció a todos por su trabajo y señaló: "Tenemos muchas preguntas sin respuesta en relación con el caso y las investigaciones continuarán." «
dpa y Efe
Otros cautiverios
En 2009 se reveló el caso de la estadounidense Haycee Lee Dugard, secuestrada por una pareja en 1991 cuando tenía once años e iba camino a la parada del bus escolar.
En 2008 se conoció el caso del "monstruo de Amstetten", el austríaco Josef Fritz, luego de que se hiciera público que había encerrado a su hija durante 24 años en un sótano durante los cuales la violó y tuvo con ella siete hijos.
En 2006 Natascha Kampusch, de 18 años, se escapó de su secuestrador tras ocho años de cautiverio en un sótano de una casa.
En 2004, siete años después de un incendio y de la supuesta muerte de su hija entre las llamas, una mujer de Philadelphia se encontró con una chica que se le parecía mucho. Un test de ADN probó que era su hija: una mujer provocó el incendio, se quedó con la nena y la hizo pasar por su hija.
Desaparición de niños
El rescate de las tres mujeres cautivas desde hace más de diez años sirvió para poner de relieve el problema de las desapariciones infantiles que en Estados Unidos afecta a entre 3500 y 4000 niños, según el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCEMC).
El director ejecutivo del NCEMC, Bob Lowery, explicó que a diario se reportan unos 2000 casos de desapariciones infantiles, de las cuales el 80% son huidas de los propios pequeños, mientras que menos de un 1 % está relacionados con secuestros similares al caso de las tres jóvenes. "Son unas circunstancias muy inusuales”, destacó Lowery en relación a las tres mujeres de Ohio. “Por eso pedimos, junto a las fuerzas de seguridad, que los ciudadanos sean nuestros ojos y nuestros oídos para poder analizar cualquier tipo de pista que nos ayude a avanzar ", finalizó.
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