Horror a las puertas de Europa: mueren 133 inmigrantes en un naufragio

Horror a las puertas de Europa: mueren 133 inmigrantes en un naufragio
Una barcaza con 500 africanos, que había salido de Libia, se hundió cerca de la isla italiana de Lampedusa; aún hay 300 desaparecidos; el gobierno decretó un día de duelo

El mar Mediterráneo volvió a convertirse ayer en una trampa mortal para los inmigrantes que buscan con desesperación llegar a Europa. Cerca de la costa de la isla italiana de Lampedusa, por lo menos 133 personas murieron y 300 están desaparecidas por el naufragio de una precaria embarcación, en una de las peores tragedias de este tipo en la península.

"Es un horror. Hay cadáveres por todos lados", graficó la alcaldesa de Lampedusa, Giuse Nicolini. Se teme que la cifra de muertos aumente, ya que por lo menos 500 inmigrantes -la mayoría de Eritrea y Somalia- viajaban en la barcaza, que había partido del puerto libio de Misurata hacía dos días.

Hasta anoche, la guardia costera y los barcos pesqueros habían rescatado con vida a 155 inmigrantes. Entre los muertos hay una mujer embarazada y tres niños, informó el viceprimer ministro y ministro del Interior, Angelino Alfano, tras reconocer que se trata de una de las tragedias de inmigrantes más graves registradas en Italia.

El desastre, uno de los mayores en su tipo, se produjo cuando el motor de la embarcación dejó de funcionar y la nave comenzó a hundirse.

Como los celulares no tenían señal, las personas a bordo quemaron una sábana para llamar la atención de posibles rescatistas, lo que inició un incendio. "Si hubieran podido utilizar un teléfono, se podrían haber salvado", subrayó Alfano.

Los inmigrantes contaron, además, que dos o tres barcos pesqueros pasaron de largo y no se detuvieron a ayudarlos.

Según medios locales, un joven tunecino fue arrestado tras ser reconocido por sobrevivientes como uno de los responsables del tráfico de personas.

"Se me viene la palabra vergüenza. Es una vergüenza", sentenció el Papa (ver página 4), que viajó a Lampedusa en julio, en su primera visita fuera de Roma para atraer la atención sobre el fenómeno de los inmigrantes y denunciar "la globalización de la indiferencia".

Miles de inmigrantes africanos desesperados llegan cada año a Lampedusa, una isla minúscula a 113 kilómetros de la costa de Túnez y 205 de Sicilia, considerada la "puerta de Europa" (ver aparte).

Las barcazas tripuladas por empleados de las mafias y abarrotadas de inmigrantes tardan tres o cuatro días en alcanzar suelo europeo.

La ONU estima que, en su intento de alcanzar la "tierra prometida", unas 20.000 personas murieron en los últimos 25 años en el Mediterráneo.

Sólo unas horas antes del naufragio, otro barco había arribado a Lampedusa con 463 refugiados sirios a bordo. Además, hace cuatro días, 13 inmigrantes murieron al naufragar su embarcación en el este de Sicilia.

El gobierno decretó un día de luto nacional, y todas las autoridades, desde el presidente de la república Giorgio Napolitano, para abajo, levantaron la voz para que la Unión Europea (UE) ayude a frenar la crisis de los inmigrantes.

Napolitano manifestó que la UE necesita tomar medidas para poner fin a "una sucesión de muertes masivas de personas inocentes".

"Éste no es un drama italiano; es un drama europeo", dijo, por su parte, Alfano.

"Lampedusa tiene que ser considerada una frontera de Europa, no una frontera de Italia", añadió.

"¿Cuán grande tiene que ser el cementerio de mi isla?", le preguntó la alcaldesa de Lampedusa a la UE en una carta que envió en febrero pasado.

En la isla, de escasos 20 kilómetros cuadrados y 6000 habitantes, la magnitud del naufragio sobrepasó a los rescatistas. "Ya no sabemos dónde meter ni a los muertos ni a los vivos", dijo Nicolini. En el centro de acogida de Lampedusa, con los refugiados del naufragio, ya se hacinan 1350 personas.

Los cuerpos recuperados y los localizados a última hora de la tarde -en el interior de la barcaza hundida a 40 metros de profundidad- fueron trasladados a un hangar del aeropuerto. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sostuvo que la muerte de gran cantidad de migrantes africanos frente a la costa de Italia debería obligar a los gobiernos a tomar acciones sobre el tema migratorio. En la Asamblea General de la ONU, los delegados están debatiendo los problemas internacionales de la migración con el objetivo de formular nuevas políticas.

CRÍTICAS A LA UNIÓN EUROPEA

Giusi Nicolini - Alcaldesa de Lampedusa

"Ya no sabemos dónde meter ni a los vivos ni a los muertos"

Angelino Alfano - Vicepremier italiano

"Éste no es un drama italiano, es un drama europeo"

Giorgio Napolitano - Presidente italiano

"Es indispensable poner fin al tráfico criminal de seres humanos"

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