A horas del cierre de frentes, se cayó el acuerdo entre Woscoff, Linares y Tunessi

A 24 horas de que venza el plazo para inscribir las alianzas electorales, Integración Ciudadana no logró acordar con la UCR y el FAP el armado de un frente que compita en el ámbito local.
Según pudo saber esta noche LB24, el partido liderado por Raúl Woscoff impuso una serie de condiciones que radicales y fapistas no aceptaron. “Se hicieron esfuerzos hasta último momento, pero no hubo caso. No se pudo arreglar con Integración “, describió uno de los referentes del Frente Amplio.

Los representantes de IC habían supeditado el acuerdo a tres exigencias: que la lista la encabezará Woscoff, que se respetara el sello de Integración Ciudadana en el distrito bahiense y que no haya internas. Esos puntos fueron aceptados por los otros dos partidos.

Sin embargo, a último momento, los enviados de “Ruly” plantearon la necesidad de “conservar la identidad local” y rechazaron “ir colgados de una lista provincial”. Esta última condición fue la que rompió el acuerdo que estaba casi sellado.

“Integración Ciudadana pidió más de los que podemos dar. Cedimos en casi todo para lograr la alianza pero no se pudo dar”, relató un vocero del FAP.

De esta manera, de no mediar un acercamiento de último momento, IC irá en soledad con su tradicional armado local. En tanto, el FAP y la UCR cerraron una alianza a nivel bonaerense y saldrán a la cancha con el nombre de “Frente Cívico y Social”.

La “proscripción” dentro de la UCR

En paralelo a las negociaciones ya mencionadas, en el radicalismo aún restan solucionarse algunas cuestiones internas. Esta noche, el dirigente Martín Salaberry amenazaba con recurrir a la Justicia ante la posibilidad de que no lo dejen competir en las PASO.

El cierre entre Stolbizer y Alfonsín no permitiría adherir a la lista de diputados nacionales a más de una nómina para legisladores provinciales o concejales. O sea, a nivel seccional en la PASO debería haber solamente una boleta de Stolbizer y Alfonsín.

“Pretender que algunos radicales vayamos a la compulsa electoral del 11 de agosto con boletas cortas y que otros puedan ir con toda la Boleta completa es excluirnos y convertirnos virtualmente en un partido seccional o distrital”, disparó Salaberry.

Y agregó que “esto sería ni más ni más ni menos que una proscripción o prohibición, violentándose elementales garantías como la de igualdad de trato, la libertad, consolidándose la más grande discriminación de la historia del radicalismo”.

“Proscribir, prohibir, imponer condiciones de imposible cumplimiento, no es una conducta de radicales más bien se asemeja a lo que pretendemos desterrar de esta Argentina, la prepotencia, la falta de reglas, la violación de normas esenciales”, continuó el joven dirigente.

Por último, indicó que “exigimos a las autoridades partidarias reglas de juego igualitarias, objetivas, no discriminación y respeto de la proporcionalidad. Exhortamos, a su vez, a reflexionar y tomar conciencia de que lo único que se solicita es brindar igualdad de trato a todos los dirigentes tan sólo eso”.

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