Horacio Rodríguez Larreta: "La gente nos votó para ser oposición a Milei o a Massa"

Horacio Rodríguez Larreta:

Tras la derrota en las PASO, el Jefe de Gobierno saliente de la Ciudad de Buenos Aires está en proceso de duelo, asumiendo ese golpe emocional. De regreso al escenario político, que en JxC está en pleno proceso de reconstrucción luego de quedar fuera del balotaje y de la ligereza de Macri y Bullrich en apoyar a Milei, Larreta se toma el tiempo para reflexionar y tratar de entender cómo de los vaticinios que lo daban como el próximo Presidente, pasó al trago amargo de asumir una derrota estrepitosa. Ahora piensa en qué rol le tocará jugar después del 11 de diciembre.

¿Qué significó pasar de ser la persona que todo el mundo consideraba que era el presidente cantado de la Argentina, a perder en las elecciones primarias? 

Fue un golpe duro. Tenía toda la ilusión, toda la expectativa, me venía preparando hace mucho tiempo, muchos años. Tengo mucha experiencia pública que creo que es valiosa, y en los últimos años, estudiando mucho los temas nacionales, recorrí el país, habré dado tres o cuatro vueltas por el país, siempre con inquietud de aprender. Tenía una gran ilusión, una convicción de que el camino para sacar la Argentina adelante es a partir de un acuerdo amplio, como siempre dije en la campaña, en base al diálogo, en base al consenso, terminando con las agresiones, con los insultos en la política, con esta construcción de que el que no piensa como yo es un enemigo. Creo eso, independientemente del resultado electoral, pero estaba muy ilusionado y me di un golpe duro, y además para mí fue sorpresivo. Alguno podrá pensar que ya sabía. No. Hasta el domingo ese a las ocho de la noche, que me dieron los resultados ya definitivos casi, o que ya eran inamovibles, pero hasta ahí pensé que ganaba.

El sábado a la noche previo a la elección, creías que ganabas, ¿Qué pasó con las encuestas, las informaciones que tenías qué indicaban? 

Las encuestas una semana antes, un promedio de ocho o diez encuestas, algunas que hacíamos y otras que a uno le llegan, daba un empate, pero yo venía de abajo para arriba, venía subiendo, con lo cual la tendencia venía bien. La última semana fue bastante turbulenta, el asesinato de la chiquita en Lanús, hubo toda una situación en la 9 de julio también donde falleció una persona, después asesinaron a un médico en el conurbano, hubo toda una situación de inseguridad muy fuerte esos días, que tomó toda la agenda pública, suspendimos los actos de campaña. O las encuestas estaban mal o el escenario cambió la última semana, una de dos. Y si cambió en la última semana, los hechos más notorios fueron éstos, no sé bien qué pasó. En lo electoral siempre es difícil aislar variables,  decir “pasó esto” y a partir de esto es que cambió. No lo sé. Por ahí las encuestas estaban mal y ya veníamos mal antes. Lo que sí, no tengas dudas que pensé que ganaba, por eso el golpe fue maduro, es un duelo en definitiva, después de un golpe en la vida es un duelo que lleva tiempo, que no es de un día para el otro, que no hay que acelerar el duelo. Uno a veces cae en la ansiedad de “y ahora que hacemos”, no, hay que hacer el duelo, hay que buscar ese sano equilibrio entre aprender de lo que pasó, aprender de los errores, ver como uno crece en la vida, pero aprender y no irte del otro lado y que aprender no sea flagelarte por cada cosa que hiciste. Si lo hubiera hecho distinto, ganaba y si esto lo hacía distinto, te podes volver loco con el autoflagelo.

¿Sos creyente?   

Si soy creyente.

¿Crees que por algo, que es para algo?

Sí, creo que es para algo, tengo un sentido siempre muy optimista y de mirar el futuro y acá estoy, pero también uno tiene que aprender de las situaciones. Tampoco quiero caer en negar todo, en decir, hubo un cambio de contexto, la gente miró para otro lado y por más que yo hice todo bien, la gente decidió otra cosa. No, tampoco en eso. Esa es la fácil. Es la típica la política. Yo no tuve nada que ver, la gente se equivocó porque no me votó, miro para otro lado, fue al extremo. Esa reacción tampoco me gusta. Creo que es un sano equilibrio entre no flagelarse, no negar y en el medio es aprender. Y eso es lo que estoy transitando, con idas y vueltas, en las emociones nunca es lineal, te recuperas, después bajas, es una especie de subibaja, pero siempre con una tendencia cada vez mejor. 

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