El matrimonio había ido hasta la Difunta Correa, Caucete, y tuvo que volver cuando su hijo les avisó que delincuentes habían entrado a la casa y se habían llevado el dinero de una pequeña caja fuerte.
Una familia dedicada a la crianza y venta de cerdos es blanco permanente de robos de animales, pero el pasado fin de semana sufrió un ilícito importante, cuando delincuentes ingresaron a la casa, ubicada en ruta 40, al sur de calle 13, en el departamento Pocito, y se apoderaron de cerca de 12.000 pesos en efectivo, varios relojes, un horno microondas, una afeitadora eléctrica, una cámara de fotos digital, entre otros elementos de valor. El hecho se produjo el domingo pero recién salió a la luz en la jornada de ayer, y se produjo entre las 20.00 y las 21.00 de ese día.
El matrimonio compuesto por Adriana Chávez de Alé y su esposo Antonio Alé, al que conocen en la zona como el “Turco”, decidieron ir hasta la Difunta Correa por unas horas, pero antes le avisaron a su hijo Maximiliano, que vive al lado de la casa paterna, que en ese momento se encontraba en un cyber en la villa Aberastain, para decirle que la casa quedaba sola. Ese llamado se produjo cerca de las 20.00 y el muchacho llegó a las 21.00. Al llegar a la vivienda descubrió que la puerta del frente estaba abierta y la luz del hall apagada, cuando siempre la dejan encendida. Al ingresar al inmueble descubrió que el dormitorio de sus padres estaba completamente revuelto, las ropas del placar tiradas en el piso y la pequeña caja fuerte, que tiene una cerradura importante, donde estaba guardada la plata, estaba completamente destruida y tirada en la puerta del dormitorio. También faltaban varios de los elementos de valor de la familia.
“No teníamos pensado ir a ningún lado pero bueno decidimos ir hasta la Difunta Correa, pero antes le llamamos a mi hijo Maximiliano para que se quedara en la casa. Regresó como a las 21.00 y ahí se dio cuenta que habían entrado, nos llamó y tuvimos que pegar la vuelta antes de lo previsto, dijo Adriana Chávez.
“Los robos de animales por sobre la pared son continuos. Nos robaron, creo que unas 30 veces. El último robo de chanchos fue hace 15 días aproximadamente.
Parece que estuvieron esperando y mirando por la ventana para irse por el fondo”, contó la esposa de Alé.
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