“Nunca vi una interna como esta”, dijo el presidente del PJ pampeano, Rubén Marín, el jueves, durante el acto de asunción de las autoridades de la unidad básica de Colonia Escalante. Es probable que pensara que a esta altura estarían “bajas las pasiones”, como le gusta repetir.
Pero no: la interna del PJ pampeano es posiblemente la más furiosa desde el regreso de la democracia. Y a medida que se acerca la fecha de elecciones, aumentan las tensiones, las especulaciones y las desconfianzas.
El sector oficialista dentro del PJ pampeano -Compromiso Peronista- mantiene sus discusiones en voz baja y sin hacer demasiado alarde en los medios, pero ese debate existe y se extiende porque los tiempos obligan a que haya alguna definición.
El jorgismo todavía no tiene definido de qué modo seleccionará a sus candidatos para el año que viene, pero mientras circulan encuestas y hay cierto posicionamiento de algunos postulantes, no se descarta que la opción elegida sea la de los “papelitos” en una caja, depositados por los principales referentes, tal como ocurrió en 2013 cuando se pusieron en juego las diputaciones nacionales.
Al mismo tiempo, tanto los jefes comunales como los integrantes del gabinete provincial analizan con preocupación la situación interna, no tanto por las repercusiones partidarias, sino por las consecuencias para la gobernabilidad: el propio Oscar Mario Jorge ha dado cuenta de esas inquietudes en medio del proceso de juicio político que afronta uno de sus hombres más cercanos, el ministro de Obras Públicas, Jorge Varela.
Intendentes codiciados
El sector de “Compromiso Peronista”, a la vez, tiene que “cuidar” de los intendentes que forman parte del espacio, ante las amenazas vernistas de “llevarse puestos” a algunos de los jefes comunales, que supuestamente siguen manteniendo contactos con el senador Carlos Verna.
Algunos dirigentes son clarísimos en sus declaraciones y han levantado el tono confrontativo con la Plural y reivindicativo de la figura del gobernador (el riglense Federico Ortiz es ejemplo de ello).
El legislador nacional, que ha exacerbado su perfil antikirchnerista, podría ser precandidato de la Plural, pero tampoco es tan segura esa postulación: Verna ha requerido para sus candidaturas, siempre, el camino allanado, evitando la incomodidad de las pujas intestinas (a tal punto de que en 2011 prefirió bajarse de la candidatura para evitar los choques con el Gobierno Nacional).
El marinismo está trabajando para tenderle a Verna una alfombra roja hacia la gobernación, pero hay que ver si Verna -que como dirigente aparece mejor posicionado en las encuestas- está dispuesto a dar pelea interna en condiciones parecidas con otro sector, que tiene el manejo del Estado provincial y de numerosas intendencias.
Convergencia aspira a influir en una lista legislativa de unidad, posiblemente a quedarse con la candidatura a la vicegobernación y también a mechar algún candidato a intendente. En ese sentido, los nombres que tiene para aportar son los de dirigentes que ya tienen alto perfil: Espartaco Marín, Norma Durango, Mariano Fernández, quizá el propio Rubén Marín.
Por ahora, Verna se sigue mostrando desafiante: “No pregunto cuántos son, sino que vayan saliendo”, chicaneó el Día de la Lealtad, durante un acto que armó en Santa Isabel, donde gobierna uno de los pocos intendentes que es claramente uno de sus adherentes, José Luis Rodríguez (otros de ellos son Rodolfo Calvo, de Quemú Quemú; José Rainone, de General Pico; y David Bravo, de 25 de Mayo).
Aunque es parte de “Compromiso Peronista”, uno al que siempre miran de reojo es a Julio “Tato” González, quien siempre insiste en la necesidad de la unidad y ha estado cerca de Verna.
Rojas, Sola, Ortiz
Entre los intendentes de “Compromiso Peronista”, tampoco hay muchos que puedan probarse el traje de una precandidatura a la gobernación: dependerá de múltiples circunstancias y también de la visión del tema que tenga el gobernador, pero los más potables podrían ser Ariel Rojas (Toay) y Facundo Sola (Realicó), a partir de que tienen cierta trayectoria interna y gobiernan municipios poblados, que tienen para mostrar algunas características especiales.
El diputado nacional Gustavo Fernández Mendía es otro que mide bien en las encuestas, especialmente en Santa Rosa, y si bien fue el hombre elegido en 2013 cuando se definieron las postulaciones, también es cierto que su mandato lleva menos de un año.
Otro que puede meterse en la pelea por una eventual precandidatura a la gobernación es el ministro de Bienestar Social, Raúl Ortiz, quizá el funcionario más cercano al gobernador, quien ha adquirido este año un altísimo perfil, recorriendo la provincia, manejando un alto presupuesto y centralizando unas cuantas problemáticas a la hora de la gestión.
Ortiz hizo declaraciones en Castex, en las que cuando le preguntaron sobre su posible postulación, dijo: “No descarto absolutamente nada, porque somos parte de una línea donde las medidas que se adoptan deben ser aceptadas. Soy totalmente orgánico”.
El propio Ortiz había dicho antes que el gobernador tendría influencia en la definición del candidato a sucederlo.
También se señala que Compromiso Peronista llevaría al propio Jorge como candidato a senador. Y desde ya, tendría espacios en sus listas para el sector de “Unidos y Organizados”, y particularmente para La Cámpora, con la idea de presentarse como la línea K en la provincia. A tal punto de que en una conferencia de prensa un periodista llegó a preguntarle a Jorge respecto de si la diputada nacional María Luz Alonso podía ser candidata a la vicegobernación. Si es por apariciones públicas y vínculos oficialistas, es notable también la cercanía de “Compromiso Peronista” con la senadora María de los Ángeles Higonet, quien el año que viene termina su mandato en la Cámara Alta.







Comentá la nota