A medida de que se conocen los gestos humildes del papa Francisco, se van sumando los pensamientos positivos sobre su persona.
Desde su lugar como activista social, Carr expresó que su primera acción al enterarse de la pronunciación de Bergoglio, fue llamar a los sectores más postergados donde él había estado. Y la respuesta que recibió del otro lado es que “los pobres que lo conocen de antes de ser Papa, están de fiesta”. En ese sentido, el fundador de la Red Solidaria afirmó que quiere sumarse a la celebración porque “los pobres tienen mucha razón”.
En segundo lugar, Carr señaló que para quienes sueñan “con una revolución cultural, comunicacional y la integración del prójimo”, es muy importante que alguien con estos mismos ideales “esté en la cumbre del mundo”.
Por otro lado, el referente social sostuvo que éste “es un momento para la paz y para pegarle un golpe al hambre”. Para ejemplificar esto, relató que “de 1999 a 2008, los judíos, los católicos, el Gobierno nacional, los gobiernos locales, la Iglesia, el campo y todos los que trabajan con el hambre, sin querer llegaron a un consenso”, explicó Carr. Y fue así como “el hambre de la Argentina bajó como nunca”.
Para concluir con su reflexión, indicó que el problema del hambre se resuelve armando una “mesa” y “sentándose” a ella “porque hay comida de sobra, pero la mesa está verde todavía” y “ahora se trata de acordar”.


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