Por el honor y algo más

Por el honor y algo más
Peñarol y Quilmes se verán las caras en el Polideportivo desde las 22. Los "tricolores", que tienen en duda a Federico Marín, se juegan parte de sus chances de finalizar dentro de los ocho primeros. ¿Será el último "super" para Facundo Campazzo?
Peñarol y Quilmes jugarán esta noche, a partir de las 22, una edición del superclásico en un partido adelantado de la trigésima fecha de la segunda fase de la Liga Nacional de Básquetbol.

Se juega por el honor. En definitiva, el ingrediente esencial. Un Peñarol-Quilmes es distinto en cualquier circunstancia. En primera fase, en segundo o en play-offs. Por Copa Argentina, Super 8 o Liga.

Sin embargo, los puntos en juego son muy importantes para Quilmes. Porque el equipo de Ramella, competitivo casi toda la temporada, hizo una campaña por encima de las expectativas y la podría coronar con una clasificación dentro de los ocho mejores. Lo que equivaldría a jugar la Reclasificación con ventaja deportiva.

El conjunto "tricolor", además, tiene una remota chance de finalizar en el cuarto lugar de la serie regular. Pero tienen que dársele varios resultados. En primer lugar, dos triunfos propios ante Peñarol y el jueves ante Argentino de Junín. En segundo, una derrota de Libertad en casa a manos de Estudiantes de Concordia. Por último, al menos, un tropezón de Atenas en uno de los dos últimos partidos.

El triunfo, de todos modos, supone para Quilmes un importante paso adelante, pero tampoco le "compra" un lugar dentro de los mejores ocho. Ni tampoco la derrota lo deja afuera. Será tan o más importante el partido que jugarán el jueves ante un rival directo como Argentino de Junín, que hoy está un punto abajo.

Para Peñarol, en cambio, tras el triunfo que anoche logró Regatas sobre Juventud Sionista (ver aparte), ya no hay más chances de capturar la primera posición de la serie regular. Y nada lo podrá mover de la segunda. Sin embargo, para ellos la motivación de jugar el superclásico, y de ponerle una piedra en el zapato a Quilmes, es más que suficiente.

Fernando Rivero, el DT de Peñarol, tiene a todo su plantel a disposición. En cambio, Leandro Ramella, esperará hasta último momento la evolución de Federico Marín, quien sufrió un esguince de tobillo severo en una práctica de la semana anterior. El alero quiere jugar. Pero, si lo hace, difícilmente pueda estar más que un puñado de minutos.

Para el "Tulo" el parate de la semana anterior vino bien para cortar un mal momento y para adaptar un poco más al estadounidense Forrest Fisher. A Quilmes, en cambio, lo frenó cuando había despegado con dos triunfos en casa ante La Unión y Regatas Corrientes.

El partido tendrá otro condimento especial. Si ambos equipos no se ven las caras en la post-temporada, podría ser el último superclásico para Facundo Campazzo, a quien nadie imagina en Peñarol en la próxima Liga Nacional. Muchos "milrayitas", sin duda, irán a la cancha atraídos por la posibilidad de ver la última función del gran base ante el rival de siempre.

Venta de entradas

Las entradas para el superclásico podrán conseguirse hoy de 9.30 a 17 en la sede de Peñarol, en Garay 2524. Las boleterías del Polideportivo se abrirán a partir de las 19.30 para los hinchas "milrayitas". Los fieles quilmeños podrán comprarlas a partir de la misma hora en el Velódromo.

Los equipos

Peñarol: Facundo Campazzo, Forrest Fisher, Adrián Boccia, Leonardo Gutiérrez y Martín Leiva. DT: Fernando Rivero.

Quilmes: Fabián Sahdi, Walter Baxley, Facundo Piñero, Mario Ghersetti y Diego Romero. DT: Leandro Ramella.

Estadio: Polideportivo "Islas Malvinas".

Arbitros: Pablo Estévez-Javier Mendoza.

Hora: 22.

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