Las calles de Hong Kong fueron escenario ayer de nuevos enfrentamientos entre la policía y activistas a favor de mayores libertades democráticas, que mantienen desde septiembre una dura pulseada con las autoridades comunistas, respaldadas por el régimen de Pekín.
Miles de manifestantes intentaron bloquear edificios gubernamentales y la policía respondió con golpes de bastones y gas pimienta. En ambos lados se registraron heridos y una decena de manifestantes fueron detenidos. Las protestas, que se iniciaron hace dos meses, reclaman por los planes del gobierno comunista chino de permitir en 2017 la celebración por primera vez de elecciones directas en la ex colonia británica, pero con candidatos aprobados por Pekín, una iniciativa que rechazan los manifestantes.
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